Cómo ser un buen padre

Cómo ser un buen padre
Foto: THINKSTOCK Ampliar foto

Cómo ser un buen padre es un reto, una oportunidad de oro que se nos ofrece para ejercitar ese músculo grande y rojo que no sólo nos sirve para mover sangre. Ser padre significa incorporarse a un circuito exclusivo donde el único fluido a mover es el cariño. Nos han querido nuestros padres y vamos a querer a nuestros hijos. Cualquier corte de circulación perjudica gravemente a los que se quedan sin suministro.

Si ser padre significa que todos los días son el día del padre, la mejor manera de festejar el evento es proporcionando a nuestros hijos su ración diaria de cariño y dedicación. Cómo ser un buen padre es un reto cada día. Ser padre es una maravillosa aventura y una tremenda responsabilidad que no consiste tan sólo en traer el pan a casa, sino en estar dispuesto cada día a no romper ese pacto secreto con nuestros hijos del que depende su supervivencia.

Con frecuencia surge la pregunta de cuánto tiempo tenemos que dedicar a cada hijo. Nuestros hijos no cronometran el tiempo que les dedicamos, pero que carezcan de reloj no significa que dejen de examinarnos. No importa tanto el tiempo como la intensidad y la calidad de esa atención; necesitan certificar diariamente que para nosotros son lo mejor que nos ha ocurrido y que les queremos incondicionalmente.

No se puede sustituir esa necesidad de cariño con un regalo o con una atención a medias, pues diferencian perfectamente entre el señuelo y la realidad. El cariño y la atención en estas edades son insustituibles, porque son las auténticas proteínas con las que se nutre la personalidad de nuestros hijos.

Conocer a papá

"Conocer a papá" permite a los hijos identificar sus raíces, comprenderse a sí mismos, interpretar sus valores, identificar su masculinidad (los varones) y ensalzar su feminidad (las chicas). Si hay confianza, el padre no se limita a contar sus éxitos del momento, también las decepciones, las meteduras de pata, los malos ratos pasados o actuales, en definitiva, lo bueno y malo que tiene la vida. Es cuestión de humanizar la relación, hacerla cordial y amable, es decir, ser atractivos como personas para los hijos. Además, pasarlo bien juntos es un experiencia excepcional que se conserva toda la vida, a la vez que nos prepara para enfrentar -también juntos- los momentos de dolor, que sin duda nos llegan a todos.

Ser buen padre no es ser un padre 10

La psicóloga Mª Luz Mediano asegura que "no existen 'Padres 10', ni hay que sufrir por intentar serlo. Hay que luchar por ser mejor persona cada día, aceptando con comprensión sincera, la debilidad propia y ajena; hay que saber pedir perdón y perdonar. Pero sí podemos dar 10 consejos de utilidad:

- Querer (amar) y cuidar notoriamente mucho, a la madre de sus hijos, su mujer.
- Pasarlo bien con ella. Hacer algún viaje solos los dos.
- Hablar los dos de las cosas y los asuntos, positivos y negativos, que vayan surgiendo en la familia.
- Hablar de su trabajo, y hacer partícipe a los hijos de las ilusiones profesionales y los proyectos. Si es conveniente, también de las dificultades.
- Hablar del trabajo de su mujer, si ésta trabaja fuera de casa, sus ilusiones, dificultades, proyectos.
- Hablar con los hijos de sus amigos, su colegio, sus profesores, sus juegos preferidos.
- Hablar con sus hijos de sus estudios, de sus pensamientos sobre el futuro profesional, sus capacidades y gustos. Cómo utilizar de modo adecuado el dinero y los medios económicos (regalos, compras...).
- Hablar con los hijos de la televisión, internet, cine, correo electrónico, etc.
- Hacer planes de descanso, excursiones, etc.
- En resumen: interesarse por la salud del cuerpo, de la mente y del alma de su mujer y de sus hijos".

Cristina Murcia

Asesoramiento: Andrés María Valdés Chápuli. Director de Valora Family Consulting. Consultor Familiar, Universidad CEU San Pablo

Boletín de Logotipo Hacer Familia

Recibe un email cada día con las noticias más importantes.