La OMS concede un mayor protagonismo a la madre en el control del dolor en el parto

Las nuevas directrices de la OMS dan más protagonismo a la madre.
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El parto es un proceso tan bonito como complicado. Muchas decisiones deben realizarse mientras dura el alumbramiento, ¿a quién corresponde tomarlas? Si bien la opinión médica ha de tenerse en cuenta, no puede negarse que la visión de la madre en estos momentos también tiene valor. Por ello, la Organización Mundial de la Salud, OMS, concede un mayor protagonismo a las decisiones de la mujer en sus nuevas directrices.

Un total de 56 sugerencias nuevas que componen unas directrices que pretenden dar más valor a la opinión de la madre en lo que a control de dolor en el parto se refiere. La intención de la OMS es evitar que se realicen técnicas como la suministración de oxitocina para provocar la dilatación y que en ocasiones no se recomienda ya que en la mayoría de las ocasiones provocan una mala experiencia en la mujer.

Cada parto es un mundo

Lo primero que la OMS destaca en estas directrices es que cada parto es un caso distinto y que los estándares deben adaptarse a cada caso. Por ello estas directrices deben tener en cuenta la opinión de la madre para valorar mejor la situación. Un ejemplo es la velocidad de dilatación que hasta ahora se ha tenido en cuenta pero que nunca es señal de un mal alumbramiento si no avanza de este modo.

Estas nuevas directrices establecen que una vez el cuello del útero se haya dilatado unos cinco centímetros hasta la total apertura de este, el trabajo de parto no debería extender más de 12 horas en un primer hijo y de las 10 en un segundo alumbramiento. Con estas nuevas pautas también se pretende que la opinión de la madre sirva para poder decidir cuándo procede realizar intervenciones como la episiotomía o la cesárea.

Este último tipo de intervención se realiza, en opinión de la OMS, en repetidas ocasiones sin tener en cuenta cada caso de forma individual. La visión que pueda dar la madre al respecto ha de ser tenida en cuenta para decidir cuándo proceden algunas de estas técnicas, ya sea la suministración de oxitocina o un procedimiento quirúrgico. Los expertos de este organismo señalan también que es importante valorar el tipo de consecuencias que pueda tener para la madre este tipo de decisiones.

Directrices de la OMS

Estas son las directrices que la OMS concede a los ginecólogos y obstetras que coducen el parto:

- Las mujeres sometidas conducción del trabajo de parto, particularmente con oxitocina no deben ser dejadas sin atención.

- Cuando se utiliza oxitocina para conducción, se debe controlar la velocidad de la infusión intravenosa de cerca. Esta precaución es sumamente importante en aquellos contextos en los que se utilicen goteos por gravedad para administrar la infusión intravenosa.

- En los casos en los que se usa oxitocina, se debe prestar atención a la cadena de frío de este producto.

- La conducción del trabajo de parto se debe realizar en centros de atención donde haya recursos apropiados para hacer un control regular de la frecuencia cardíaca fetal, tratar los potenciales efectos adversos del procedimiento (por ejemplo: tocólisis para hiperestimulación), y manejar la imposibilidad de lograr el parto vaginal, inclusive por cesárea.

Damián Montero

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