10 claves para cuidar tu piel en verano y protegerla del sol

Piel, mujer, verano
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Llega el verano y con él, además de las altas temperaturas y las visitas a las piscinas y la playa, viene el sol... y nuestra exposición a él. Durante las vacaciones tendemos a despreocuparnos más por nuestra apariencia física y, por ende, por la salud de nuestra piel, que sufre mucho bajo el sol. Por ello, y para que después del verano no te lamentes de los excesos, aquí te dejamos las claves para cuidar al piel en verano.

No sólo el sol hace daño a nuestra piel en la temporada estival: el agua salada del mar, el cloro de las piscinas, la humedad de los lugares costeros... todos estos factores pueden hacer que nuestra piel se resienta y pierda esa luminosidad que tanto trabajo nos ha costado mantener durante el resto del año.

El truco está en mantenernos sanos por dentro (comiendo bien y haciendo ejercicio, entre otras cosas) y por fuera. Aquí tienes las 10 claves para cuidar tu piel que no debes olvidar en estos meses ni el resto del año.

Consejos para una piel perfecta en verano

1.- Hidratación. El cuerpo pierde mucha más agua en verano que en otras épocas del año debido al calor y la humedad del ambiente. Es importante que bebas mucho, especialmente agua, para recuperar el agua perdida. Esto, además, ayudará a que tu piel se vea suave e hidratada.

2.- Protector solar. Esencial en esta época es protegerse del sol, al igual que hacemos con nuestros hijos. En ocasiones tenemos más cuidado de ellos que de nosotros, pero los efectos del sol nos afectan a todos por igual. Aplica protector solar de, al menos, factor 30 antes de salir de casa, aunque no vayas a la playa o la piscina, así evitarás un posible cáncer de piel y manchas en la cara, además de otras dolencias.

3.- Crema hidratante. Unido a la hidratación por medio de agua y a la protección solar, destacamos la necesidad de usar crema. Una rutina adquirida durante el año y que muchas veces olvidamos en estos meses: ¡no lo hagas! Es esencial para mantener una piel hidratada y, por lo tanto, bonita.

La crema hidratante no sólo se usa para la cara: también es bueno mantener el cuerpo hidratado y no olvidar tu "ritual de hidratación" dos veces al día. ¡Tu piel te lo agradecerá!

4.- Usa tónico. Es bueno también mantener los poros cerrados y la piel fresca, algo que se consigue usando tónico o agua de rosas: sus propiedades de enfriamiento natural la convierten en un magnífico tónico para nuestra piel.

5.- Limpia tu cara. Todo esto se relaciona con este punto: limpia tu cara dos veces al día. La limpieza y la hidratación son sinónimos de piel bonita y bella, especialmente antes de dormir.

6.- Exfóliate. En la limpieza es bueno que te exfolies la piel para eliminar la piel muerta. Además, esto mejora la circulación, por lo que la exfoliación tiene un doble beneficio.

7.- Evita bebidas con gas. Cuando hemos hablado de cuál es la mejor bebida, siempre nos referimos al agua. El resto de bebidas, sobre todo las gaseosas, tienen demasiada cantidad de azúcares que las hacen poco aconsejables para la piel. Asimismo, se aconseja no tomar alimentos diuréticos como el alcohol, pues reducen el agua de nuestro cuerpo.

8.- Aliméntate bien. Si durante todo el año la ingesta de cinco raciones de frutas y verduras son fundamentales, más en verano: es recomendable aumentar el consumo de aquellas ricas en licopeno, betacaroteno y vitamina C, como tomates, sandías, zanahorias, calabazas, naranjas y limones.

9.- Horas para tomar el sol. Ponerse a "vuelta y vuelta" te puede dar el color bronceado que buscas, pero tu piel sufrirá mucho por la exposición al sol, principalmente si lo haces a las peores horas. Evita, en la medida de lo posible, el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, que es cuando los rayos son más fuertes.

10.- Ponte gorros y sombreros. Los hay muy bonitos y, así, a la vez que vas a la moda, proteges la piel de tu cabeza y las orejas, las grandes olvidadas.

Lo importante, como siempre, es la moderación: aprovecha del verano y las vacaciones, pero no olvides cuidarte por dentro y por fuera y aprovechar el tiempo libre para hacer más deporte, pues la actividad física también repercute después en una piel mucho más bonita.

Y, recuerda, bronceada no es "quemada". Es normal querer "coger un poquito de color", pero hazlo con cabeza y nunca pongas en riesgo tu salud.

Ángela R. Bonachera

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