Lo que el juego puede decir sobre la personalidad del niño

El juego significa mucho más que pasarlo bien.
ISTOCK

Jugar no solo significa divertirse, también es una actividad que ayuda a que los más pequeños de la casa se desarrollen en múltiples aspectos. De hecho, si se observa bien, los padres pueden aprender mucho de sus hijos ya que en estos momentos los niños muestran sus preferencias, elecciones e incluso pueden dar indicios de su comportamiento social o introvertido.

En definitiva, el juego puede convertirse en una forma muy efectiva de conocer la personalidad de los más pequeños de la casa. Desde la Universidad Nacional Autónoma de México se anima a los padres a prestar más atención durante estos momentos para poder conocer mejor a sus propios hijos e incluso poder detectar posibles problemas que estén lastrando el desarrollo de los mismos.

Desarrollo y juego

Desde esta universidad se recuerda que el desarrollo infantil está vinculado con el juego, ya que además de ser una actividad natural, también participa en la construcción de su personalidad y en el dominio de habilidades sociales, entre otras muchas cosas. Durante estas actividades el niño muestra distintas capacidades emocionales, como puede ser la empatía o el trabajo en equipo.

Hay quienes incluso piensan que la forma en la que se desarrolla el juego puede decir más que la propia elección de la actividad. Un ejemplo es un niño divirtiéndose con una pelota que permita que otro menor se acerque y comparta estos momentos o no. En el primer caso, hay una muestra de empatía mientras que en el segundo lo que se expone es todo lo contrario: egoísmo.

Además, el juego también puede ser una demostración de la capacidad de imaginar que tiene el niño y una muestra de sus valores e intereses. Muchas de estas actividades significan la imitación de un ídolo: futbolista, cantante, piloto de un avión, etc. ¿Qué ha llevado al niño a asumir este rol? ¿Es capaz de imaginar este mundo?

De igual manera los roles de los niños durante el juego también puede decir mucho. Un buen ejemplo es ver si es capaz de asumir cualquier papel o hay algunos con los que no se divierta y ver si esto se debe a la presencia de algún prejuicio. Un buen ejemplo es el pequeño que no le atrae la idea de las "cocinitas" porque piensa que esto es una actividad para niñas.

Tipos de juego

¿Qué aprende cada niño del juego? ¿Qué actividades hay en este sentido y qué aportan al desarrollo? Así lo define esta universidad:

- Juegos configurativos. En éstos se materializa la tendencia a dar forma a los materiales que manipula. Un ejemplo es el juego con plastilina con la que los niños puede moldear la realidad que ve a su alrededor o construir algo que sólo existía en su imaginación.

- Juegos de entrega. En ese caso los niños deben compartir los instrumentos con los que juega. ¿Es capaz de compartir?

- Juegos simbólicos. Categoría en la que el niño asume un rol y lo ejecuta, una muestra de cómo el menor ve el mundo. Ya no solo por el papel que elige para esta actividad sino de cuál es su visión de los mismos.

Damián Montero

Te puede interesar:

Juguetes de estimulación para niños de 3 a 6 años

Boletín de Logotipo Hacer Familia

Recibe un email cada día con las noticias más importantes.