Los beneficios de los cursos prematrimoniales

Un cursillo prematirmonial es siempre una buena idea.
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El matrimonio es un fuerte compromiso entre dos personas. Un paso más en la unión del amor que se vive día a día mostrando la complicidad de la pareja. Si bien cada minuto hay que trabajar para que este compromiso se refuerce, no está de más conocer la experiencia que supone decir "Sí, quiero" a la otra persona.

Una buena forma de prepararse para esta experiencia son los cursos prematrimoniales en donde se aprenden conceptos tan importantes como los de la paciencia y la empatía. Bases fundamentales antes de este paso tan grande entre dos personas y que supone el inicio de una familia que irá creciendo con el paso de los años, al igual que el amor de quienes la comenzaron.

La importancia de la comunicación

Uno de los puntos más importantes de estos cursos prematrimoniales es el arte de enseñar a comunicarse. Como en toda convivencia, habrá aspectos que no sean comunes entre la pareja. Hay que aprender a contar aquello que molesta pero sin tratar de cambiar a la otra persona. También hay que conocer señales que puedan advertir una queja del otro cónyuge.

En estas jornadas también se invita a la reflexión, a recordar aquellos puntos que han unido tanto como para afrontar este compromiso. Otra buena fórmula para saber identificar los puntos fuertes de esta unión y potenciarlos para que se sirvan de base para un matrimonio próspero a lo largo de los años.

Además estos cursillos prematrimoniales también harán ver a los futuros cónyuges todo aquello que se debe mejorar para el futuro. Muchas parejas llegan a ellos con la idea de "saberlo todo" e incluso tras la boda se sigue aprendiendo sobre el amor. En estas jornadas se conocerán muchos detalles en los que ni se había pensado.

Secretos de un amor duradero

Como se ha dicho el cursillo prematrimonial es sólo el comienzo, es en el día a día en donde hay que trabajar por sacar adelante esta unión. Estas son algunas claves para conseguirlo:

- Buscar siempre el segundo lugar. El egoísmo no funciona en un noviazgo ni en un matrimonio.

- Una palabra bonita nunca viene mal. ¿Por qué te enamoraste de tu pareja? De vez en cuando no viene mal pensar en ello y hacerle saber este motivo.

- Frente a la adversidad, convertirse en uno. Un matrimonio es la unión de dos personas, una combinación perfecta que debe potenciarse con el paso de los años.

- Dedicarse tiempo. Parece una broma, pero tener una cita con tu pareja es siempre una buena idea. Recordad cómo erais en el noviazgo y haced que esas sensaciones vuelvan y hagan frente a la rutina.

Damián Montero

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