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El futuro por encima de los miedos

Estudiar en el extranjero
Foto: ISTOCK Ampliar foto
Por Ana Pedrero
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¿Qué niño no ha imaginado alguna vez cómo será todo cuando crezca? Desde que somos pequeños soñamos con aquello a lo que nos queremos dedicar una vez nos hagamos mayores, aunque seguramente, por entonces, todavía no sabemos cuántas cosas vamos a necesitar para conseguir al cien por cien nuestros objetivos.

En la actualidad, todo aquel que se enfrenta al mercado laboral se encuentra con un requisito indispensable que, además, está incrementándose a medida que pasa el tiempo: el dominio de idiomas. Efectivamente, las exigencias del mundo laboral como el incremento de las compañías internacionales o la globalización, han llevado a las empresas a tener que cambiar sus estrategias y exigencias. Por ello, lo que antes simplemente era un plus, hoy es totalmente necesario. En cuanto a la elección, cabe destacar que el inglés sigue llevándose todo el protagonismo, a pesar de que otros idiomas como el árabe o el chino mandarín han entrado con fuerza en el mundo de los negocios.

Ahora bien, ¿son realmente los padres y los estudiantes conscientes de la necesidad de los idiomas en su formación académica? Sí, y cada vez más. El objetivo, sin duda, es recibir una educación completa que ayude a los alumnos a diferenciarse en el futuro y a enfrentarse, totalmente preparados, a su trayectoria profesional. Perfecto, una vez entendida esta necesidad, ¿qué opciones tenemos para aprender otros idiomas y conseguir ser, como mínimo, bilingües?

Una de las grande cuestiones de toda esta historia siempre ha sido a qué edad es recomendable que los niños se sumerjan en este aprendizaje y, desde mi experiencia, puedo afirmar que cuanto antes, mejor. Desde que nuestros hijos son bebés podemos introducirles en la enseñanza de un segundo idioma con algo tan simple como ver películas en versión original o mediante canciones y juegos, introduciéndolos de la forma más divertida y amena en su vida cotidiana.

Por otro lado, la posibilidad de estudiar en un colegio bilingüe es cada vez más factible y variada, sin embargo, la inmersión en un idioma, así como en su sistema educativo, es la opción más eficaz y más recomendable para conseguir adaptarse a él de la forma más natural posible y hacer, de este modo, que acabe adquiriéndose como si de la lengua madre se tratase.


La elección de estudiar un año escolar, o unos meses, en el extranjero tiene muchas más ventajas de las que creemos. 


Además de conseguir dominar el idioma a la perfección, la experiencia ayuda a los niños a desarrollarse personalmente y a adquirir valores como la autosuficiencia, la madurez o el autoestima.

Por supuesto, la oportunidad de convivir con gente nativa y adentrarse en un sistema educativo totalmente distinto al nuestro es un valor añadido a la hora de formarse en un idioma y los padres cada vez con más conscientes de ello, por lo que la demanda de cursos en el extranjero se ha incrementado de forma notable en los últimos años.

Una vez llegados a este punto, somos conscientes de que las dudas y temores de los padres se centran, sobre todo, en qué pasará si sus hijos necesitan cualquier cosa estando a miles de kilómetros y por ello, es esencial que nos aseguremos de elegir a buenos asesores educativos. Ellos, no sólo podrán ofrecer a los estudiantes la oportunidad de estudiar en algunos de los mejores colegios e instituciones del mundo, sino que, por encima de todo, se encargarán de supervisar toda su estancia en el extranjero.

Los destinos más solicitados por las familias a la hora de enviar a sus hijos a estudiar fuera de nuestro país son Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos y Canadá, y es totalmente comprensible que tomar esta decisión no es fácil. Por ello, que una empresa ofrezca un servicio de guardianship es garantía de seguridad y, por consecuente, de tranquilidad. Saber que alguien cubrirá las necesidades y dará el apoyo que tanto padres como alumnos necesitan durante este periodo de tiempo es, sin duda, uno de los requisitos más importantes a la hora de elegir con quién vamos a contratar este tipo de programas educativos.

Estudiar en el extranjero es una de las mejores opciones académicas que podemos ofrecer a nuestros hijos porque, sin ninguna duda, las ilusiones y los resultados para el futuro superarán con creces los interrogantes y los miedos.

Ana Pedrero. Directora del Departamento de Curso Escolar de ASTEX

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