Béisbol para niños: un juego de equipo

Béisbol para niños: un juego de equipo
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El béisbol es un deporte con personalidad propia. Algunos hobbies de este tipo mantienen la emoción durante minutos otros durante una hora... El béisbol, en cambio, es mucho más. Su esencia la constituyen los detalles: la cuenta de bolas y strikes, la jugada de doble eliminado, el batazo de sacrificio, la situación de los corredores en las bases... cualquier cosa puede ser crucial en el transcurso de un partido.

La mayoría de nosotros conocemos el deporte del béisbol por las películas americanas. Adoptado como deporte nacional en EE.UU., el béisbol tiene su origen en el "rounders", un juego infantil británico que llegó a las colonias en el siglo XVIII. Desde entonces, ha cambiado mucho su esencia y ha aumentado su popularidad, convirtiéndose en deporte olímpico a partir de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Para nuestros hijos puede resultar un juego muy divertido en el que pueden participar muchos de sus amigos.

Dos equipos de 9 jugadores para el beísbol

El béisbol para niños es un juego de equipo en el que participan dos equipos (cada uno de nueve jugadores) y cuyo objetivo principal es anotar, al menos, una carrera más que el adversario.
Para conseguirla es necesario superar cada una de las bases (marcadas con almohadillas), mientras que, al mismo tiempo, se intenta impedir esta acción al equipo contrario.
Y todo ello, corriendo siempre en el sentido contrario a las agujas del reloj.
La posibilidad de anotar carreras suele quedar reducida por el número de jugadores eliminados. Existen varias formas de eliminar a un bateador: cuando le llegan tres pelotas buenas y no las toca con el bate -"strike"-, si batea la pelota pero el equipo contrario la coge en el aire antes de tocar suelo o si, tras tocar el suelo, un defensor la lanza a primera base antes de que llegue el bateador.

Béisbol: un bate, un guante y una pelota

Para poder participar en este deporte de equipo se necesita, básicamente, un bate, un guante y una pelota.
El bate suele ser de madera de fresno blanca, cilíndrico y nunca con más de 7 cm. de diámetro en su parte más gruesa. Además, suele medir aproximadamente 106 cm. de largo.
Una vez adquirido el bate, es importante aprender a cogerlo correctamente: en vez de agarrarlo con las palmas es más correcto hacerlo con los dedos.
El guante, por su lado, debe ser de cuero y lo más resistente posible. En este sentido, existen tres tipos de guantes... siempre según la función que desempeñe cada jugador: El mascotín de primera base, la mascota del "catcher" y el guante normal.

Capacidad de reacción de los jugadores de beísbol

En cuanto a las pelotas, éstas deben medir entre 21 y 23 centímetros de circunferencia así como 6,5 de diámetro. Su peso suele oscilar entre los 142 y los 156 gramos. Por lo general, se fabrican de un material realmente curioso: hilo enrollado alrededor de caucho que, a su vez, ha sido revestido de goma con anterioridad.
Aunque se trata de una pelota más pesada que la de tenis, se necesita mucha vista y una gran capacidad de reacción para jugar con ella. Sobre todo porque una bola de estas características tarda menos de un segundo en recorrer los 18 metros de distancia existentes entre el montículo del lanzador -"pitcher"- y el punto de impacto con el bate.

Pero si somos principiantes y queremos enseñar a los niños las nociones básicas, no es necesario que adquiramos todos los materiales: basta con que nos hagamos con un bate. Muchas personas que empiezan a jugar o que les gusta practicarlo de vez en cuando utilizan pelotas de tenis y marcan las bases con piedras grandes, con tiza (si el terreno lo permite) o con toallas viejas dobladas.

Un lanzamiento arriesgado en beísbol

Gran parte de la acción en un partido de béisbol transcurre entre dos de los jugadores: el lanzador y el bateador. El lanzador se sitúa sobre un montículo de tierra a 18 metros del "home". En cada ocasión, dispone de tres tipos de lanzamiento con los que "engañar" al bateador: la bola rápida, curva y la bola con cambio de velocidad.

Es importante tener claro que el bateador no es un jugador sino un puesto. Dicho puesto, exige tener una amplia visión del campo.

Sólo unas pocas acciones individuales, como sacar la pelota fuera del terreno de juego -home run- contradicen su carácter de juego de equipo. Eso sí, a todos los jugadores les encanta la posibilidad de recorrer completamente solos las cuatro bases triunfalmente para poder terminar, así, abrazándose al resto del equipo.

Carlos S. Velasco

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