Categorías:

7 gestos sencillos para vivir la Cuaresma en familia

Tabla de contenidos

Última semana de Cuaresma. Afrontamos la recta final hacia el Domingo de Ramos, cuando empieza la Semana Santa. Una oportunidad de vivir en familia esos pequeños compromisos que limpian nuestro corazón y nos preparan para el momento más importante de nuestra fe: la Pascua de Resurrección.

Y vivirlo en familia es más sencillo de lo que parece porque basta con adaptar esos sacrificios ofrecidos por nuestra conversión en nuestra vida cotidiana.

Cuando vivimos en familia, no podemos adquirir algunos compromisos, como marcharnos lejos a ayudar a los que más lo necesitan, pero sí podemos mostrar con nuestro día a día cómo somos capaces de elevar nuestro corazón y desasirnos de lo más mundano.

Te proponemos unas ideas que podemos aplicar en cualquier familia para vivir la Cuaresma mejor y preparar la Semana Santa:

1 Comemos más de lo que no nos gusta y menos del resto

Es una forma de ofrecer un pequeño esfuerzo sin que se note. Si el primero no nos gusta, nos servimos ración doble y tomamos menos del segundo que nos encanta.

2 Prescindimos de los dulces durante unos días.

Sustituimos el postre por una pieza de fruta y procuramos no picar en ningún momento entre horas. Ya llegará el tiempo de celebrar la Pascua.

3 Nos levantamos un poquito más temprano y rezamos.

Y, aunque nos cueste un poco de esfuerzo, nuestro día irá mucho mejor poque empezaremos más tranquilos y ofreceremos cada hora al Señor.

4 Le dedicamos menos tiempo a arreglarnos.

Qué sacrificio tan sencillo y tan bonito: tardamos menos tiempo en esa ducha de agua caliente, nos miramos menos al espejo, nos fijamos menos en nosotros y más en Él.

5 Sacamos ratos para cuidar más de los demás.

En esta vida acelerada parece imposible meter algo más en la agenda, pero en esta Cuaresma hacemos hueco para los que más nos necesitan y están solos.

6 Nos callamos todas las quejas y sonreímos.

Aunque sean injustas, aunque no nos las merezcamos. Es una manera de ofrecer el daño que nos causan y la incomodidad sobrevenida con una sonrisa.

7 Ayunamos de críticas y rezamos por todo el mundo.

No tenenemos que estar juzgando a todos todo el tiempo. Eso les hace daño y también nos hace daño a nosotros. La mejor respuesta es rezar por quien lo necesita.

Otros artículos interesantes