Se sientan a estudiar o hacer los deberes y a los dos minutos, se han levantado y se han distraído con otra cosa. Les pedimos diez minutos de lectura y a los dos, están mirando por la ventana con tal de no leer.
Nos sentamos a ver una peli y de pronto uno de ellos saca un móvil o una table escondida. Estamos en el mercado de la atención y resulta muy difícil poner el foco. Muy difícil, pero no imposible, porque el cerébro funciona como un músculo y, bien ejercitado, consigue alcanzar niveles de concentración más altos.
La clave del éxito está en ordenar el tiempo, poner una tarea detrás de otra y evitar las tentaciones. Para ayudar a los niños y adolescentes a recuperar y entrenar su atención, hemos preparado algunos consejos, con pequeños cambios en el día a día, su concentración puede mejorar notablemente.
1 Estamos perdiendo la atención, pero se recupera:
Demasiados imputs que ocupan nuestras neuronas, demasiadas actividades, demasiada dopamina… Su cerebro necesita descanso y centrar la atención en algo.
2 El cerebro se entrena: un poco de orden y mucho foco:
Un buen horario para planificar el día es la base de la atención. En los ratos en los que ponemos una actividad, no la mezclamos con otra: ponemos el foco.
3 Tiempos cortos, tareas concretas y resultados:
El fenómeno multitarea les hace creer que trabajan mucho porque saltan de aquí a allí, pero nunca terminan nada. Metas alcanzables y objetivos cumplidos.
4 Evitamos cualquier distracción apetecible:
Los niños y adolescentes no tienen el lóbulo prefrontral desarrollado, les cuesta evitar la tentación. Es una gran ayuda si no la tienen cerca para no caer en ella.
5 Nada de “pantallas cuando termines” o correrán mucho:
Pantallas, mejor, nunca. Pero si les dejamos un rato, que no sea “cuando acaben” sino “de tal hora a tal otra”, para que no corran y lo hagan mal sólo por engancharse antes.
6 Introducid actividades que ayuden a focalizar:
La atención se entrena bien con tareas que requieren foco y no necesariamente mucho esfuerzo como pintar, cocinar, tocar un instrumento o el deporte.
7 Sé su mejor ejemplo: móviles fuera y foco a tope:
Que nos vean prestando plena atención a nuestras tareas: si hablamos con ellos, sólo eso; si guisamos, sin móviles; si vemos una peli en familia, disfrutando a tope.
Si quieres saber más sobre el tema, un libro muy interesante:
Educar en el orden
Pablo Garrido Gil
Claves para que los niños y adolescentes aprendan a organizar su tiempo y sus cosas en las distintas etapas educativas.
No te pierdas esta guía que resalta la importancia del orden, no sólo para mejorar la convivencia familiar, sino para que nuestros hijos desarrollen una personalidad equilibrada.
El orden afecta no solo en el plano material de las personas, sino que armoniza y equilibra los afectos, la voluntad y el carácter. Inculcarlo desde pequeños es una tarea fundamental de la labor de padres y educadores. Es además, en la mayoría de los casos, la principal batalla de padres y profesores en la convivencia con los niños y los adolescentes.
Este libro es la guía fundamental para conseguir que los niños sean ordenados en todos los aspectos de su vida. Lleno de consejos prácticos y de claves para cada etapa del crecimiento, profundiza en la importancia del orden no solo material, sino también en la formación de una personalidad fuerte y equilibrada.
En este libro pretendemos ayudar a los padres para que eduquen mejor a sus hijos tomando como pauta de actuación el orden a todos los niveles: el orden material, el orden de la inteligencia y orden de la voluntad.
María Solano Altaba
Directora de la revista Hacer Familia y profesora de la Universidad CEU San Pablo
