La maternidad en España se retrasa cada vez más

correo
La maternidad se retrasa cada vez más en España
Foto: ISTOCK Ampliar foto

Las parejas cada vez retrasan más la decisión de tener hijos. La dificultad para encontrar un primer empleo y trabajo estable, las dificultades para conciliar vida laboral y familiar, y el aumento de los precios sin una subida de sueldo son algunas de las causas que provocan que los padres cada vez pospongan más traer un niño al mundo.

Las parejas contraen matrimonio más tarde

Uno de los datos más significativos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística, INE, y que guardan relación con la maternidad es la edad a la que se casan los españoles. Los datos del INE apuntan a un retraso considerable respecto a décadas anteriores en la nupcialidad. Si en 1981 las parejas contraían matrimonio a los 25,2 años, en el 2013 esta media se eleva a los 33,2. Es decir, un aumento de ocho años.

Este hecho se relaciona directamente con los problemas laborales que encuentran a día de hoy los jóvenes. La incorporación al mercado laboral cada vez se retrasa más y los sueldos que encuentran una vez dentro de sus primeros trabajos no son suficientes como para formar una familia, únicamente bastan para pagar alquileres y facturas.

Emancipación de los jóvenes a los 30 años

Menos hijos y más tarde

La actual situación del mercado laboral no es precisamente la más propicia para formar una familia. De hecho, esta coyuntura provoca que cada vez más también se posponga la decisión de abandonar el hogar paterno. Así lo expresa el Observatorio de la Emancipación del Consejo de la Juventud en España, que expone en su estudio que en nuestro país aproximadamente el 80% de los menores de 30 años aún viven en la casa de sus padres.

No solo el mercado laboral afecta a la emancipación, también el sector inmobiliario incide en esta decisión ya que los precios de la vivienda han aumentado en los últimos años sin una correspondiente subida de salarios. Esto provoca que los jóvenes españoles tarden en salir de su casa, lo cual directamente retrasa otras decisiones como el matrimonio o la decisión de traer un niño al mundo. Si en nuestro país la emancipación llega a partir de los 30, la maternidad llegará más tarde, con los problemas que eso conlleva.

Menos hijos y más tarde

Este panorama en la sociedad española incide en una tendencia que se produce en nuestro país desde mediados de los setenta: el descenso de la natalidad. A principios del S. XXI se observó una cierta recuperación como consecuencia de los inmigrantes que llegaron a España. Pero a partir de 2009 esta tendencia volvió a descender, un comportamiento que se ha acrecentado en los últimos años.

Si se compara el número de nacidos vivos dentro de nuestras fronteras en 2013 con los de 1981, los datos demuestran un descenso en la natalidad española. Si en la década de los 80 se contabilizaron 14,1 nacimientos por cada 1000 habitantes, en el S.XXI esta cifra ha descendido hasta los 9,1 nacidos. Este dato se relaciona directamente con la edad a la que las españolas tienen su primer hijo.

En 1981 la edad media a la que las madres daban a luz por primera vez se situaba a los 25,2 años, mientras que en 2013 esta cifra se sitúa en los 30,4 años según los datos del INE. Si el primer hijo se tiene a esta edad, no es de extrañar que el segundo se posponga aún más y el tercero pueda llegar cuando la madre se acerca a los 40 años. De hecho si se comparan los datos de los 80 con los de la actualidad, se comprueba que hace tres décadas las parejas tenían 2,03 niños por los 1,27 de la actualidad.

Problemas del retraso de la maternidad

El retraso de la maternidad en las mujeres españolas supone un riesgo ya que acercarse a los 40 años hace que la probabilidad de quedarse embarazada se reduzca considerablemente. La posibilidad de tener un segundo hijo también se vuelve casi imposible ya que a la cercanía a los 40 años, se añade las dificultades económicas para mantener a dos hijos. Este retraso también fomenta algunos problemas de salud en el feto como la probabilidad de que este padezca anomalías cromosómicas tales como el Síndrome de Down

El hecho de que cada vez se complique más la posibilidad de tener un segundo hijo y que un tercer se vuelva casi imposible provoca que el relevo generacional se complique considerablemente. La reducción en la natalidad española provoca un preocupante envejecimiento de la sociedad en nuestro país. Si se mantiene esta tendencia, pronto registrará un mayor número de defunciones que de nacimientos, suceso que no se producía desde la Guerra Civil.

Damián Montero

Te puede interesar:

- Todas las ayudas por maternidad 2016

- La maternidad se retrasa 3,6 años de media

- Claves para evitar el descenso de la natalidad

- Estos son los países de Europa con más niños

Boletín de Logotipo Hacer Familia

Recibe un email cada día con las noticias más importantes.