Un 77% de los españoles considera que tener una familia es hoy más difícil de lo que lo fue en las anteriores generaciones. Así se desprende del XV Barómetro de la Familia presentado por la Fundación The Family Watch.
No. El panorama no es alentador. Y los datos recogidos son totalmente coherentes con los que maneja el INE. Estamos en una tasa de hijos por mujer del 1,1, muy por debajo de la tasa de reposición, que es del 2,1. La nupcialidad cae y la maternidad se retrasa. Mientras la esperanza de vida se alarga y la población envejece.
Toda esta amalgama de datos provoca que cada vez sean más personas las que ven difícil tener una familia y menos (sólo un 44% entre los menores de 29 años) los que tienen como propósito vital en los siguientes cinco años formar una familia.
Los motivos son diversos y muchos relacionados con la situación económica y la falta de perspectivas en el futuro próximo.
Y sin embargo, a pesar de tanto dato negativo, hay esperanza porque la familia sigue siendo fundamental para la sociedad. Sobre esa esperanza, las familias tenemos que construir, con nuestro ejemplo, el sólido escenario para que las siguientes generaciones también quieran hacer familia.
1 El 77% cree que es más difícil formar una familia.
Casi 8 de cada 10 encuestados cree que hoy resulta más complicado formar una familia que en generaciones anteriores. Eso provoca desesperanza.
Cabe aquí preguntarse por esas dificultades. Los datos macroeconómicos muestran que el salario medio ha crecido respecto a las anteriores generaciones pero, a pesar de que la inflación ha estado bajo control hasta apenas unos años, el precio de la vivienda, esencial para construir una familia, se ha disparado.
Sin embargo, es la precariedad laboral la que más preocupa porque, sin trabajo estable, los jóvenes no se atreven a solicitar una hipoteca ni los bancos se la conceden. Si a eso se le suma el dramático encarecimiento de los precios del alquiler, tenemos el caldo de cultivo perfecto.
2 La principal prioridad es viajar. La familia: cuarta.
Conocer lugares nuevos, crecer en el terreno laboral, avanzar en los estudios y sólo en cuarto lugar, formar una familia. También es la última prioridad en jóvenes.
Es, sin duda, individualista, egoísta y superficial. La sociedad prefiere multiplicar el consumo y deja como última prioridad formar una familia. Pero es interesante hacer una lectura más profunda de esta situación porque no sabemos si la sociedad elige voluntariamente esta opción o, ante la incapacidad de hacer frente a los gastos, comprometidos de por vida, de tener una familia, opta por gastos puntuales como el de los viajes.
En cualquier caso, aunque las cifras sean negativas, 4 de cada 10 personas de menos de 29 años sí está pensando en formar una familia en los próximos cinco años. Hay algo de esperanza en esta cifra recogida por el Barómetro de The Family Watch.
3 La situación económica es mala; la nuestra, mejor.
Para el 82,5% de la población, la situación económica es igual o peor que el año pasado. Pero la cifra baja al 61,9% cuando se pregunta por la situación personal.
Es un dato habitual en todas las encuestas de opinión que valoran la percepción de la población. Lo más frecuente es que, preguntados por la situación económica general, los individuos tiendan a ser pesimistas. Pero cuando se les pregunta por su situación personal, tiene mayores esperanzas.
4 Vivienda y conciliación: los grandes retos familiares.
El 71,9% demanda más medidas de conciliación. El 67,2% pone el acento en la vivienda. Sube al 74,7% en los menores de 29 años para los que es la máxima prioridad.
Las cifras varían en cada franja de edad. Hasta los 30, la preocupación mayor es la vivienda. De los 30 a los 50, la mayor preocupación es la conciliación. En cualquier caso, son siempre estas dos las cuestiones que, año tras año se repiten como las prioritarias para mejorar las posibilidades de tener familia.
5 Los mayores, discriminados en una sociedad envejecida.
Para el 55,5% de la población, las personas ancianas sufren discriminación por su edad. El 40% cree que no se apoya a las familias y para el 49%, el apoyo es insuficiente.
El Barómetro introducía por primera vez esta pregunta sobre los mayores. La estructura sociodemográfica de España está generando la aparición de lo que se conoce como «generación sandwich», como recalca María José Olesti, directora general de la Fundación The Family Watch. Es una generación que aún tiene cargas familiares de sus descendientes (hijos o nietos) y que añade las cargas familiares de sus ascendientes (cuidado de los mayores de la familia) en un entorno en el que las dificultades de conciliación y vivienda afectan al cuidado de la familia tanto al principio como al final de la vida.
María Solano Altaba
Directora de Hacer Familia
Profesora de la Universidad CEU San Pablo