Aproximadamente uno de cada cuatro embarazos termina en aborto espontáneo, según una estimación difundida por la Organización Mundial de la Salud. Detrás de estas cifras hay mujeres y familias que afrontan una pérdida muchas veces invisible. El duelo gestacional pone nombre a una experiencia que necesita reconocimiento, comprensión y acompañamiento.
Hoy, 15 de octubre, Día Mundial de Concienciación sobre la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal, es una oportunidad para visibilizar estas pérdidas y reconocer el dolor de quienes las viven.
¿Qué es el duelo gestacional y por qué sigue siendo invisible?
El duelo gestacional es la respuesta emocional que puede aparecer tras la pérdida de un bebé durante el embarazo. Puede vivirse también cuando la pérdida ocurre en las primeras semanas. No todas las personas lo experimentan de la misma manera ni tienen las mismas necesidades de apoyo.
En España, el aborto espontáneo clínico afecta a entre el 10 % y el 20 % de los embarazos, según INGESA. Y aproximadamente el 85 % de estos abortos espontáneos ocurre antes de la semana 12.
Por lo tanto, las pérdidas gestacionales son frecuentes, pero continúan siendo una experiencia de la que se habla poco.
No se habla de la ilusión y las expectativas que se tienen esas primeras semanas de embarazo. No se habla del impacto de enterarse de que el embarazo no continúa. No se habla…
Y pese a la falta de comprensión que todavía rodea estas experiencias, una pérdida temprana también puede provocar un duelo intenso. Porque un embarazo puede ser breve, pero no significa que el dolor que trae consigo la pérdida también lo sea.
El duelo gestacional y las frases que pueden hacer más daño
Una mujer puede haber comenzado a imaginar su maternidad desde el momento en que descubre que está embarazada. Que el embarazo termine en las primeras semanas no implica que el duelo sea menor. El tiempo gestacional no determina la intensidad del vínculo emocional ni del dolor.
En las pérdidas más avanzadas pueden sumarse experiencias como haber sentido al bebé, elegido su nombre o preparado su llegada. No debemos medir la importancia de una pérdida por las semanas de embarazo.
Estas pérdidas suelen ir acompañadas de comentarios que buscan consolar, pero en muchas ocasiones minimizan el sufrimiento. Frases como: «Pero estabas de pocas semanas», «Puedes volver a intentarlo» o «Por lo menos ya tiene más hijos»; hacen mucho daño.
Aunque estas frases no suelen pronunciarse con mala intención, pueden transmitir que la pérdida tiene menos importancia o que debería superarse rápidamente.
La sociedad no siempre sabe cómo acompañar a quienes han perdido un embarazo.
Romper el silencio: la importancia de hablar del duelo gestacional
El silencio que rodea estas pérdidas puede dificultar que las familias encuentren comprensión y acompañamiento.
Muchas mujeres descubren que otras personas de su entorno han vivido experiencias similares cuando se atreven a compartir lo ocurrido. Hablar del duelo gestacional no elimina el dolor, pero puede ayudar a que no se viva en soledad.
Escuchar «A mí también me pasó» puede ayudar a algunas mujeres a sentirse menos solas y a encontrar un espacio de comprensión.
Cómo acompañar tras una pérdida gestacional
Acompañar no consiste en encontrar una frase que elimine el dolor. Escuchar sin juzgar, reconocer la pérdida y dar espacio para expresar las emociones son formas de ofrecer apoyo. En lugar de intentar restar importancia a lo ocurrido, podemos decir: «Siento mucho tu pérdida» o «Estoy aquí para escucharte».
También es importante respetar cuándo la persona desea hablar y cuándo necesita silencio. No se trata de dirigir su duelo, sino de mostrar disponibilidad y atender a lo que necesita.
Un aborto después: el testimonio de Leire Navaridas
El silencio que rodea las pérdidas durante el embarazo también está presente en Un aborto después, de Leire Navaridas. A través de su experiencia personal, la autora relata dos acontecimientos que marcaron su vida: un aborto provocado en 2008 y una pérdida gestacional espontánea al año siguiente.
En su testimonio, Navaridas recuerda la falta de acompañamiento emocional y las dificultades que encontró para expresar su sufrimiento. Tras años de silencio, la autora inició un proceso personal de reconocimiento del duelo, perdón y reconstrucción. El libro invita así a reflexionar sobre una cuestión que sigue siendo fundamental: la importancia de escuchar, reconocer el dolor y ofrecer apoyo sin juzgar.
Su experiencia terminó convirtiéndose también en una forma de acompañar a otras mujeres que atravesaban situaciones difíciles. Leire fundó AMASUVE, «una asociación sin ánimo de lucro, apolítica y aconfesional, que reúne a mujeres y hombres afectados y sensibilizados por las heridas que causa el aborto provocado. Abordan la realidad del aborto considerándolo un hecho traumático con consecuencias profundas».
15 de octubre: visibilizar el duelo gestacional para acompañar a las familias
El Día Mundial de Concienciación sobre la Muerte Gestacional, Perinatal y Neonatal invita a reconocer el sufrimiento de las familias y a dejar de minimizar estas experiencias.
Reconocer que las pérdidas gestacionales existen no significa restar importancia al dolor, sino darle el lugar que merece.
No siempre podemos encontrar las palabras adecuadas para aliviar una pérdida, pero sí podemos escuchar y permitir que quienes la han vivido hablen de ella.
Para los buenos padres que quieren ser mejores padres.
Deja una respuesta