Actualizado 09/05/2021 16:39 CET

Primeros movimientos del bebé: qué nos quieren decir

Esta es la evolución normal del aparato motor de los bebés
Esta es la evolución normal del aparato motor de los bebés - ISTOCK

¿Cómo entender a nuestros hijos? Esta es la pregunta que muchos padres se hacen a lo largo de toda la vida de sus pequeños. Una misión que es todavía más difícil cuando estos no hablan y solo se comunican a través de movimientos. Ser primerizo es todavía más complicado ya que la experiencia de una crianza nos permite anticiparnos. Pero, ¿qué hay de enfrentarse a la novedad? ¿Cómo saber cuando está todo correcto y cuándo hay que preocuparse?

Uno de los momentos que más pueden llamar la atención en los primeros meses de vida de los bebés es el inicio del pataleo. En las primeras semanas de vida, los recién nacidos comienzan a descubrir nuevas habilidades, entre las que se encuentran el movimiento y el uso de sus extremidades. El desarrollo motor de los niños es algo normal, pero en ocasiones puede generar sorpresa y pensar que el niño está incómodo.

Desarrollo motor de los bebés

¿Qué esperar y qué es lo normal? Desde la Academia Americana de Pediatría se indica la siguiente hoja de rota y algunos indicadores sobre el momento del desarrollo del bebé hasta los primeros tres meses:

Primer mes

En estos momentos el bebé no podrá controlar muchos de sus movimientos, en especial durante las primeras semanas. A medida que comience a desarrollar sus habilidades físicas podrá presentar un mayor dominio, aunque puede confundirse esta actividad motora con espasmos o temblores. Pero, no hay que asustarse, sólo está aprendiendo.

- Los ojos sobre los padres. Una de las primeras zonas que el niño aprende a mover son los ojos. Al nacer el campo de visión de un bebé suele ser de unos 30 centímetros, lo suficiente para enfocar y empezar a reconocer su entorno a través de la visión.

- Movimiento del cuello. Los recién nacidos pueden mover la cabeza, un buen ejemplo es cuando buscan el pezón de la madre para alimentarse, un reflejo que demuestra una de las primeras actividades motoras en los bebés.

- Reflejos del recién nacido. Como por ejemplo, el reflejo de Moro, unas demostraciones de que el aparato motor del bebé sigue funcionando y evolucionando para reaccionar a diversos estímulos.

Segundo mes

El sistema nervioso y motor del niño ha madurado y lo que antes eran movimientos reflejo, ahora son voluntarios. A medida que mejora su control muscular, su actividad física es más fluida y el bebé es más activa:

- Puede alzar la cabeza estando boca abajo, lo que demuestra que ha fortalecido su cuello y el tronco. Este movimiento se hace evidente cuando tienen frente a ellos algo interesante y que los motiva a buscarlo.

- Alza la mano. En estas semanas es habitual que los bebés agiten sus brazos para reaccionar ante sus emociones. En estos momentos sus propias manos despiertan su interés y las mueven frente a su cara para verlas, otra forma de explorarlas es llevárselas a la boca. Sin embargo, el movimiento de los dedos es limitado y estén cerradas en la mayoría de las ocasiones.

- Tensión en los labios. Los movimientos faciales aleatorios también aparecen en estos momentos, por ejemplo las sonrisas generadas por reflejo, hacia lla sexta semana de vida puede que esta sonrisa ya sea fruto de la diversión.

Tercer mes

Los movimientos de brazos y piernas son cada vez más fluidos y los reflejos ante un sobresalto van desapareciendo. El bebé tiene una mayor capacidad de coordinar su aparato motor:

- Primeros estiramientos. Es posible que los bebés ya no tengan los puños cerrados todo el tiempo y se divierta abriendo y cerrando los puños, una de su actividad favorita será patalear y estirar sus piernas.

- Puede darse la vuelta. A medida que avanza el pataleo, el bebé podrá coger impulso hasta colocarse boca abajo, aunque no son capaces de darse la vuelta por ellos mismos para volver a la misma posición. Nunca hay que dejar el bebé solo en un lugar en el que pueda caerse fruto de esta actividad.

- Aparece el agarre. Los bebés de estas edades intentan agarrar las cosas que están a su vista, incluso aunque no estén a su alcance. Una demostración de que son capaces de coordinar para alcanzar lo que quieren.

- Primeros botes. Los bebés pueden tensar sus piernas y divertirse botando apoyando su peso en ellas y flexionándolas.

¿Cuándo ver al pediatra?

Los expertos indican que esta hoja de ruta no es fija y que no todos los bebés llegan al mismo punto a la vez. Al mismo tiempo se recomienda consultar al pediatra en casos como:

- Deja de hacer algo que solía hacer. Aunque no todos los días se apreciarán los mismos movimientos, varias jornadas sin repetir una destreza aprendida puede sr motivo de alarma.

- No usa una parte de su cuerpo. A estas edades no hay señales de que el niño sea diestro o zurdo, podría ser preocupante ver qu solo emplea una zona.

- Parece demasiado flácido. El desarrollo muscular es lento, pero apreciar un estado de flacidez extrema en los bebés, podría significar enfermedad o infección.

- Tiembla o manifiesta sacudidas. A muchos recién nacidos les tiembla las manos o alguna zona de su cuerpo, pero que este movimiento se extienda al resto del cuerpo puede ser preocupante.

Damián Montero

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