Cómo elegir la funda nórdica ideal

Fundas nórdicas: cómo elegir la ideal para el dormitorio
Fundas nórdicas: cómo elegir la ideal para el dormitorio - ISTOCK

Nuestro dormitorio es el refugio al que todos queremos acudir cuando estamos cansados. Decorarlo a nuestro gusto con una funda nórdica, coordinando los colores y textiles adecuados, hará más confortable tu descanso para experimentar el placer de dormir cada día.

La clave fundamental para conciliar el sueño es gozar de una buena temperatura. Un complemento económico para abrigarte en las largas veladas de invierno son las fundas nórdicas baratas porque te harán sentir tan calentito y confortable envuelto en su relleno, que te darán ganas de apagar el despertador y disfrutar durante unos minutos más de la calidez que ofrece una funda nórdica, sin gastar mucho dinero.

Actualiza tu dormitorio: elige tu funda nórdica ideal

Decorar la cama con una funda nórdica ofrece múltiples ventajas tanto en diseño como en confortabilidad. La gran variedad de colores, texturas y diseños de las fundas nórdicas permite coordinar colores y formas con el resto del mobiliario del dormitorio y conjuntar cojines y otras piezas adicionales.

La textura de las fundas nórdicas permite elegir entre tres tipos diferentes de tejidos: el algodón, la franela y el poliéster. Si te decides por las clásicas de algodón disfrutarás de una funda nórdica transpirable, resistente, suave al tacto y delicada con las pieles que tienden a irritarse con facilidad. El tejido de franela es ideal para cubrir la cama en invierno porque aporta un extra de abrigo e impide que notemos la cama fría al entrar. Y por último, el poliéster tiene la ventaja de no deformarse, es resistente y duradero, ligero y no absorbe la humedad.

Estas sencillas piezas dobles de tela cosida por tres lados permiten incorporar distintos tipos de relleno para las diferentes épocas del año. Así, puedes optar por una funda nórdica con un relleno extra cálido para las noches más frías del invierno, y por otros rellenos más ligeros para el otoño y la primavera. Esta especie de saco para la cama se puede coordinar con las fundas de almohada a juego, fundas de cojines y sábanas bajeras, y rellenarse con el edredón nórdico que prefieras, de plumón o sintético, para gozar de una sensación esponjosa, agradable y cálida.

Para cerrarlas, puedes elegir entre las fundas con cremallera, con botones o con pestañas. Cada sistema tiene sus ventajas y no hay uno mejor que otro. La cremallera es un sistema de cierre rápido, que tiene el inconveniente de que puede atascarse con facilidad. Los botones son más lentos, pero ofrecen un look más vintage, y por último, las pestañas llevan ocultos los corchetes y algunos modelos permiten fijar el relleno a la funda.

Fundas nórdicas, mucho más que un cubrecama

Las fundas nórdicas se han convertido en la elección de compra de muchas familias por la gran cantidad de ventajas que aportan. Además, de prácticas, cómodas, cálidas, agradables y vistosas, están de moda.

Y es que las fundas nórdicas son la prenda de actualidad para vestir los dormitorios. Entre sus beneficios y ventajas destaca su función protectora del relleno nórdico, ya que esta funda impide que el edredón se manche, se llene de pelos o se ensucie, preservándolo como nuevo durante más tiempo.

Otra de las ventajas prácticas más notables es que facilita hacer la cama en un instante. Basta con ahuecar y estirar para tener la cama hecha en un momento, un plus en casa sobre todo para niños y adolescentes. Y además, no solo se pueden usar en invierno, sino en todas las estaciones del año, colocando un relleno más ligero o directamente sin nada dentro.

Por último, lavar las fundas nórdicas es fácil y sencillo en cualquier lavadora. Solo hay que seguir las instrucciones del fabricante, aunque en general se recomienda usar programas para tejidos delicados y lavar en frío, máximo a 40 ºC para evitar dañar los colores. Por esta misma razón, se recomienda lavar del revés y sola para que no se produzcan transferencias de colores de otras prendas.

Una habitación con un aspecto impecable

Las fundas nórdicas cumplen una función decorativa muy importante dando a la habitación un aspecto impecable. Están disponibles en todos los tamaños de camas del mercado (90, 110, 135, 150, 180 cm) y en todos los colores y estampados para adaptarse tanto a habitaciones de matrimonio, como juveniles e infantiles. Sea cual sea tu estilo, no tendrás problemas en encontrar la funda nórdica de tus sueños.

Y es que las fundas nórdicas se han convertido en los cubrecamas por excelencia en la actualidad desplazando a mantas, colchas y edredones clásicos. Así podemos afirmar que las fundas nórdicas han sustituido a las mantas porque son más ligeras, es decir, abrigan pero no pesan; se prefieren a los edredones clásicos porque dan tanto calor como ellos, pero se pueden lavar fácilmente en casa en la lavadora y definitivamente se eligen como preferentes frente a las colchas porque éstas solo decoran y las fundas nórdicas son un 2 en 1, abrigan y decoran a partes iguales.

Sea cual sea tu estilo y la decoración de tu dormitorio, seguro que hay una funda nórdica ideal para que disfrutes de su diseño, suavidad y calidez en cualquier época del año.

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