Cómo transformar el estrés en algo positivo

Cómo transformar el estrés en algo positivo
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Todos nos hemos sentido estresados en algún momento de nuestra vida o hemos oído a algún amigo o familiar quejarse de estar estresado. Lo cierto es que es raro el día que no escuchamos la palabra estrés, y es que, se ha convertido en una palabra habitual dentro de nuestro vocabulario, que todos entendemos como negativa. Pero, ¿cómo podemos transformar el estrés en algo positivo?

Cuando vivimos una situación de estrés, se producen cambios en nuestro organismo; notamos cambios físicos como palpitaciones, sequedad de boca, fatiga, opresión en el pecho... en nuestras emociones, estamos más irritados, cansados, preocupados y en nuestra forma de comportarnos, estamos más inquietos, pueden aparecer tics nerviosos, dormimos peor... sin embargo, ¿todos estos cambios que se producen son siempre negativos? Estar estresado... ¿solo se puede vivir el estrés como algo negativo? La respuesta es no, existe un estrés positivo llamado eustrés.

Diferencias entre el estrés negativo y estrés positivo.

Hablamos de estrés cuando ante una situación, un cambio, una demanda de nuestro entorno la percibimos como amenazante, puesto que pensamos que nuestra capacidad para hacer frente con éxito a la situación, no es suficiente. Es estos casos, no es raro que nos sintamos desbordado,s pues la situación nos exige un sobreesfuerzo y como consecuencia nuestro bienestar personal se desequilibra.

Por tanto, este tipo de estrés nos perjudica, nos hace sentirnos incapaces de hacer frente a la situación, nos limita. Cuando permanecemos en este estado mucho tiempo, nuestro organismo sufre las consecuencias y nuestro bienestar se resiente.

Sin embargo, el estrés no siempre tiene consecuencias negativas, existe un tipo de estrés positivo llamado "eustrés". Este tipo de estrés nos ayuda a poner en marcha todos nuestros recursos personales para afrontar las demandas del entrono de una forma más adaptativa, a reaccionar a los cambios con más energía y creatividad, a dar el máximo de nosotros mismos y a mejorar nuestro desarrollo personal.

Cómo convertir el estrés en estrés positivo

Para dejar de percibir el estrés como algo negativo que nos desborda y empezar a darle un sentido más positivo, que nos mueva a la acción y nos aporte beneficios, podemos poner en marcha algunos de los siguientes consejos:

1.   Mira las dificultades como oportunidades para mejorar, aprender y crecer como persona. En lugar de poner nuestra atención en el problema debemos centrarnos en las soluciones, en aquello que podemos cambiar, en lo que tenemos el control, de esta forma potenciamos nuestras capacidades.

2.   Vigila tus pensamientos. Si nuestra voz interior nos dice constantemente "no vas a poder hacerlo", "es muy difícil", "no tiene solución", etc es el momento de parar, poner en duda nuestros pensamientos y reinterpretar la situación. Si nos creemos lo que nos dice esta voz terminaremos por no poder hacer frente a la situación de forma óptima.

3.   Cuida tu salud. Hacer ejercicio físico, tener una buena alimentación, descansar adecuadamente y aprender técnicas de relajación nos ayudará a enfrentarnos a los problemas con una actitud más positiva reduciendo el estrés negativo.

4.   Desahógate. Ante situaciones que nos producen malestar, contar con el apoyo de familiares y amigos es muy importante, habla con ellos y hazles participes de tus preocupaciones para disminuir tu estrés, pero no monopolices la conversación o el efecto será el contrario.

Rocío Navarro. Psicóloga. Directora de Psicolari, psicología integral

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