La presión social culpable de los grandes gastos en regalos durante la Navidad

La compra de regalos caros relacionada con la presión social.
ISTOCK

La Navidad llega y con ella numerosas compras, entre las que no faltan los regalos. Un presente para esas personas tan especiales que en esta época del año ven cómo esa ilusión que tienen dese hace tiempo se hace real. Sin embargo, en algunas ocasiones esta situación conlleva un gran dispendio para la economía familiar que realiza un gasto demasiado alto.

Pero, ¿por qué se produce este gasto en regalos? Muchas familias son conscientes de que esta inversión va a suponer una dura recuperación a posteriori y aun así destinan grandes partidas a este fin. Sobre este asunto ha tratado el Informe Europeo de Pagos de Consumidores en donde queda claro que la presión social y los constantes mensajes incitando al consumismo son los elementos que explican esta alta cantidad de dinero invertida en presentes.

Casi la mitad siente la presión

Los datos de este estudio señalan que en torno al 40% de los padres en España se sintieron presionados socialmente para realizar compras caras durante la campaña navideña. De entre todos ellos, un 91% confirma que esta invitación supuso la adquisición de un producto que suponía un duro golpe para la economía familiar. Porcentaje que pone a nuestro país cuatro puntos por delante de la media europea situada en el 87%.

El perfil del padre presionado socialmente para comprar es el de una persona joven, entre 18 y 24 años, etapa en la que 8 de cada 10 progenitores sintieron esta invitación al consumo. Tampoco se puede obviar que 6 de cada 10 adultos de entre 25 y 34 años se sintieron coaccionados a realizar un alto dispendio en regalos durante la campaña navideña.

Los productos que más se compraron por esta presión social fueron nuevas tecnologías. El 26% de los padres reconoce haber adquirido un ordenador que estaba fuera de sus opciones económicas reales. El 25% afirma haber hecho lo mismo con un smartphone para sus hijos. En el caso de videoconsolas y juegos para ellos el porcentaje queda en un 21%.

El resultado más obvio de esta presión social es el endeudamiento de la economía familiar ya que el 28% de los padres participantes en esta investigación reconoce haber solicitado un préstamo o agotado el crédito de su tarjeta para hacer frente a los gastos en estas fechas. "Los hogares cuyos padres están expuestos a una presión social de este tipo, tienen mayor riesgo de que sus finanzas deriven en un endeudamiento poco sólido a largo plazo", explica Alejandro Zurbano, director general de Intrum Justitia y Lindorff, entidad responsable de este informe.

Compras inteligentes en Navidad

No despilfarrar en Navidad parece una misión imposible, pero en realidad siguiendo una serie de consejos como los que ofrece la Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, el objetivo se vuelve real:

- Hacer listas para planificar y escalonar. OCU recomienda elaborar 3 listas (alimentación, regalos y juguetes) en las que figure todo lo preciso. Aquello que no aparezca en este compendio no se comprará. También se pueden incluir fechas para escalonar los gastos, aunque recuerda, mientras más tarde

- Comparar es ahorrar. No te quedes con el primer precio que veas, en especial en compras de mayor envergadura como los regalos de los menores.

- Huir de los créditos rápidos para evitar problemas de deudas a largo plazo. Algo que también debe aplicarse al pago con tarjeta que puede generar sorpresas indeseables a largo plazo.

- Ojo con los chollos. En diciembre aparecen sospechosos descuentos, revisa bien los términos y recuerda esta época hay tanta demanda que las tiendas no necesitan rebajar para venderlo todo.

- Valora las compras online. Quizás tarden un poco más pero en internet puedes encontrar buenos descuentos que te permitan ahorrar. Pero recuerda, revisa opiniones de otros usuarios antes de lanzarte a por estos artículos.

- Ojo la decoración. Un gasto en el que muchas veces caen las familias sin percatarse es la decoración del mismo hogar. A veces menos es más y hay que buscar un toque navideño, no que la casa pueda ser vista desde el cielo. Además, las luces del portal o del árbol también pueden suponer un importante gasto en la factura.

- Plantear menús especiales y asequibles. Una importante lección a la hora de planificar la cena de Navidad es comprar con la cabeza y no con el ojo. A la vista del consumidor se presentan numerosos productos muy apetecibles. Pero hay que recordar el límite del estómago y no llevarse a casa más de la cuenta.

Damián Montero

Te puede interesar:

Los regalos de Navidad también educan

- Los efectos del exceso de regalos en los niños

- 10 planes para frenar el consumismo en Navidad

- La adicción a las compras: el significado de las compras compulsivas

Boletín de Logotipo Hacer Familia

Recibe un email cada día con las noticias más importantes.