Actualizado 17/04/2021 18:55 CET

La ciencia lo confirma: estar en brazos de los padres es el mejor relajante

Estar en lo brazos de los padres es el mejor calmante para los hijos y para los padres.
Estar en lo brazos de los padres es el mejor calmante para los hijos y para los padres. - ISTOCK

El contacto entre los padres y sus hijos es fundamental desde edades más tempranas. Apostar por el piel con piel no solo fortalece el vínculo con los bebés, sino que además tiene beneficios el bienestar de los más pequeños. Un ejemplo es el estudio publicado en la revista iScience en el que se ha investigado la influencia que ejercía permanecer en brazos de los progenitores.

Para ello se tuvo en cuenta la frecuencia cardíaca de los bebés menores de un año y la respuesta que tenían sobre ellos los abrazos de sus padres, en comparación cuando eran sostenidos por otras personas. Una evidencia de que la cercanía con los hijos no solo brinda cariño, sino que además genera un efecto relajante para el bebé y que confirman la eficacia de algunas prácticas realizadas tradicionalmente.

Sensación de paz

Mucho se ha hablado de los beneficios que tiene la cercanía física con los bebés y de que el contacto piel con piel les brinda paz y confort. "Sabemos que a los niños les encanta ser abrazados por sus padres", explica Sachine Yoshida, autor principal de esta investigación realizada por la Universidad de Tokio. "Pero lo que nos sorprende es lo poco que saben los científicos sobre los abrazos", concluye el japonés.

Para analizar la experiencia del abrazo paterno o materno y sus efectos en los bebés, también se analizó qué sucedía cuando un extraño era quien protagonizaba este contacto con los menores. Los investigadores notaron que la respuesta, tanto de padres como niños, era clarificadora en lo que a frecuencia cardíaca se refiere, mostrando un estado mayor de relax en ambos.

"Los niños de más de cuatro meses mostraron un mayor incremento de su frecuencia cardiaca mientras eran abrazados por sus padres que cuando eran abrazados por extrañas", sentencia el profesor Yoshida. "Los padres también mostraron un incremento de su frecuencia cardiaca mientras abrazaban a sus padres. Encontramos que tanto padres como niños se relajaban con los abrazos".

Beneficios del piel con piel

"El tiempo piel con piel justo después del parto puede ser el inicio de un maravilloso y buen trato tanto para la madre como para el bebé", explica la doctora Susan Crowe, obstetra y profesora de la Escuela de Medicina de Standford. Incluso tras solo unos minutos de la llegada del bebé a este mundo, tras el corte del cordón umbilical, se puede iniciar este contacto.

"Después de que se corte el cordón, el bebé debería moverse al pecho de la madre", explica Crowe. Una práctica que lleva realizándose muchos años en nuestras culturas y ahora, desde el punto de vista científico, se aprecian los beneficios que tiene tanto para el recién nacido como para la madre. "El contacto piel con piel libera oxitocina en la madre. De esta manera ayuda que el útero se contraiga, reduciendo la hemorragia y también calienta el cuerpo de la madre, ofreciendo mayor comodidad al bebé y contribuyendo a que llore menos", concluye la obstetra.

Damián Montero

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