Actualizado 05/10/2020 13:44 CET

¿Cómo puedo saber que mi bebé siente y vive lo que yo vivo o siento?

Estimula a tu bebé en el embarazo
Estimula a tu bebé en el embarazo - GETTY - Archivo

Estás embarazada. ¡Enhorabuena! Ya desde ahora, tienes una oportunidad inmensa para crear vínculos con tu hijo antes de nacer. A los 3 meses de gestación sus cinco sentidos ya están desarrollados así como sus centros cerebrales correspondientes. Es un buen momento para comunicarte con él, hablarle, escucharle. Tu estado de ánimo depende mucho en su desarrollo. El papel del padre también es fundamental.

El bebé antes de nacer no es tonto, ni ciego, ni sordo. Es una persona que percibe, siente, se comunica, da muestras de cariño, siente si se le rechaza. Durante la gestación, los padres y principalmente la madre, pueden unirse a sus futuros hijos a través de medios muy sencillos: el canto, la palabra, la música, la imaginación, sus pensamientos, sus emociones.

Capacidad de aprendizaje

Desde hace unos 25 años, gracias a numerosas investigaciones científicas llevadas a cabo desde distintas disciplinas, se ha cambiado totalmente la visión que se tenía de los bebes antes de nacer. Se sabe que las primeras partes del cerebro que se forman son mucho más importantes que el neocortex (tronco y corteza cerebral). Así pues ya escucha, percibe, siente placer así como dolor, tiene cierta capacidad de aprendizaje, es sociable, comunicativo y además tiene cierto grado de conciencia.

Algunos pensaréis: ¿qué puede sentir el bebé ahí dentro o qué sensaciones le pueden llegar y cómo le llegan? ¿Cómo puedo saber que mi bebé siente y vive lo que yo vivo o siento?

Muchas madres habréis descubierto, sin que nadie os lo haya dicho, que vuestro bebé responde a ciertas sensaciones vuestras, que sentís que en algunos momentos está a gusto y a veces también percibís que algunas cosas que hacéis le molestan ya que a veces se mueven, o dan patadas .... Y si estuvieseis más atentas y atentos, descubrirías una comunicación implícita que hay con ellos.

La voz de la madre

La noche uterina, según el Profesor Tomatis, está lejos de ser un lugar silencioso. Un equipo de investigadores introdujeron unos pequeños micros en el útero de mujeres en gestación y captaron diferentes sonidos: los ruidos de la digestión sobre un fondo ininterrumpido de la respiración y de los latidos cardíacos.

Bajo este fondo sonoro constituido de sonidos graves vibrando alrededor de 24 decibelios, la voz de la madre emerge entre 1.000 y 5.000 herzios con todos sus armónicos.

Por eso, los bebés nada más nacer reconocen perfectamente vuestras voces sobre cualquier otra voz femenina.

Y si el padre le habla en el transcurso del embarazo, también le reconoce en esa primera hora después de nacer, y algo mágico ocurre entre vosotros tres.A veces creemos que los sonidos exteriores pasan a través de la pared abdominal, pero son muy pocos los sonidos que se transmiten así. En cambio vuestra voz se trasmite al bebé a través de vuestro sistema óseo: del cráneo, pasa por la columna vertebral hasta la pelvis que resuena como la cúpula de una catedral invertida.

No les gusta cualquier música

También se ha investigado sobre las preferencias musicales de los bebés antes de nacer. No os penséis que les gusta cualquier música. Seguramente ya habréis tenido vuestras propias experiencias. La música clásica de Bethoveen y de Brhams les agita mucho, en cambio les encanta Vivaldi y Mozart. Y la música rock les angustia. Se les ha visto que los latidos de su corazón se alteran cuando sus madres entran en una discoteca. Prefieren la música suave, tanto la clásica como la folklórica, las canciones alegres y armoniosas. Y les encanta que sus madres les canten así como su padre y sus hermanos. Y además, cuando han nacido, reconocen algunas canciones que habían escuchado antes y eso les calma.

Hasta incluso pueden llegar a aprender ciertas melodías. Muchos músicos famosos cuentan que sus madres les influyeron desde antes de nacer.

A través del canto, de la música, empezamos a crear vínculos con nuestro bebé, empezamos a comunicarnos con él, a transmitirle belleza, armonía, dulzura. La música despierta nuestros sentimientos más elevados, nuestras aspiraciones más sublimes y nuestros más bellos ideales que se van grabando en el subconsciente de nuestro bebé.

Al quinto mes se perciben los sonidos

El Doctor Tomatis ha demostrado que mucho antes de que el oído funcione, hacia el 5º mes de gestación, el niño percibe los sonidos. Nos cuenta el caso de una niña francesa, de pocos años llamada Odile, que empezó a salir del autismo y se abría cada vez más cuando se le hablaba en inglés. Nada parecía justificar este hecho. El misterio se aclaró cuando la madre se acordó de que al inicio de su embarazo, es decir antes de que el oído de Odile estuviera maduro, ella trabajaba en una empresa de importación-exportación en donde solo hablaba en inglés.

Claro está que Odile no entendía las palabras en inglés, pero había percibido y grabado el ritmo, la melodía, la frecuencia herziana de esta lengua que vibra a 12.000 Hz., mientras que el francés ronda los 8.000 Hz. y había guardado una huella unida a un periodo de seguridad anterior al origen de su conflicto.

Consejos para estimular al bebé en el embarazo

1. Los futuros padres y principalmente la madre, deberíamos seleccionar cuidadosamente todo lo que nos llega. Los libros que leemos, las imágenes y los espectáculos que vemos. La buena literatura, la música, la belleza tienen un papel fundamental en el estado del bebé.

2. Escuchar y contemplar obras maestras nos proporciona inspiración y admiración. Los libros que narran grandes experiencias de personas que hayan defendido la justicia, la verdad, el valor, suscitarán grandeza en vuestro bebé.

En la práctica

Os sugiero un pequeño juego. Durante un tiempo, no menor a 15 días, imaginaros que vuestro bebé participa y siente todo lo que os pasa. Le habláis, le cantáis, le contáis vuestras alegrías, compartís vuestras dificultades con él/ella.

El juego consiste en que vais a considerarlo como si ya estuviera ahí visible. Observar qué ocurre, qué sensaciones tenéis. Estad más despiertas a ver que sucede. Suponed que no ha ocurrido nada o creéis que no ha cambiado nada, bueno habréis empezado a jugar y tampoco habréis perdido nada, pero en el caso contrario ya veréis los descubrimientos que haréis. Os maravillarán.

Pilar Vizcaíno. Psicóloga y presidenta de la Asociación Nacional de Educación Prenatal. Vicepresidenta de la Organización Mundial de Asociaciones de Educación prenatal.

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