Decálogo para hacer de tu hijo un buen comedor

Cómo enseñar a los niños a comer bien.
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No se puede evitar que el chocolate sepa mejor que un plato de verduras hervidas o que un niño siempre prefiera una bolsa de chucherías a una ensalada. Por ello muchos padres se preguntan, ¿cómo puedo hacer para que mi hijo coma bien? Es una de las grandes batallas en el día a día en casa que en muchas ocasiones termina en discusión con la que se pretende conseguir que el niño se tome lo "verde".

Por ello desde la Asociación Española de Pediatría y Atención Primaria, AEPap, se ofrece un decálogo que pretende guiar a los padres en esta clásica batalla que tiene como fin conseguir que los más pequeños aprendan a comer bien y mantengan una buena alimentación:

Decálogo del buen comedor

1. Una alimentación completa y equilibrada mantiene la salud y previene enfermedades. A los niños se les debe hacer ver que si comen de todo, tendrán grandes ventajas, como ser más fuertes y estar siempre sanos para poder jugar y hacer lo que se propongan.

2. Hay muchos sabores por descubrir. ¿Por qué cerrarse únicamente a lo conocido? Si dan una oportunidad descubrirán platos realmente sabrosos que disfrutarán.

3. Cinco comidas al día. Picar entre horas es una mala idea, y sí, esperar desde el desayuno al almuerzo, por ejemplo, puede provocar hambre que debe ser saciada. Para ello nada mejor que introducir dos pequeñas comidas entre las más importantes del día.

4. Los padres también. Los niños aprenden de lo que hacen los padres, si la dieta de estos no es la mejor, la suya será igual. Trata de que los más pequeños imiten buenas aciones en la mesa.

5. El desayuno. Una buena forma de inculcar el desayuno en los niños es hacerles ver que sin él no tendrán energías para jugar en el recreo o aprender en clase.

6. Las alternativas. No hay que obligar a un niño a comer algo que no le gusta, sino buscar alternativas. ¿No les gustan los tomates? Bueno, hay en el mercado otras opciones verdes que seguro serán de su agrado.

7. Enseñar el valor de la comida en casa. Muchos anuncios hacen que los niños deseen comer en franquicias de comida rápida, ante esta publicidad nada mejor que destacar los valores de lo que se cocina en casa.

8. Dejarle elegir. ¿Por qué no permitir que el niño elija lo que quiera comer? Si siempre se le impone un menú, tenderá a rechazar la obligación constante. Preguntarle y tratar de adaptar su decisión a una perspectiva más nutritiva no es mala idea.

9. No, no hay que comer todo lo del plato. Una vez saciado el apetito, no hay que seguir obligando a que el niño siga comiendo ya que esto incluso puede provocar algún mal en él.

10. En la mesa se come. El smartphone no es buen acompañante en la mesa, ni las consolas portátiles u otros dispositivos que distraigan. La mejor forma de prevenirlo es no permitiéndolo desde primera hora y por supuesto, predicando con el ejemplo.

Damián Montero

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