Las carencias nutricionales afectan al desarrollo infantil

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Las carencias nutriicionales y el desarrollo de los niños
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Algunas carencias de nutrientes esenciales para el desarrollo infantil, como el hierro, la Vitamina D o los ácidos grasos Omega-3, pueden afectar negativamente al correcto desarrollo del niño. Lograr un adecuado aporte nutricional acorde con las necesidades específicas de los niños en cada edad es clave para garantizar el correcto crecimiento.

La importancia de la leche materna para desarrollo del bebé

La OMS recomienda la alimentación exclusiva con leche materna durante los seis primeros meses de vida y continuarla junto con alimentación complementaria hasta los dos años de edad. "Este período es crucial para el crecimiento y el desarrollo del niño y repercute claramente en el estado de salud futuro del adulto", apunta el Dr. José Maldonado Lozano, de la Unidad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Materno-Infantil Virgen de las Nieves Complejo Hospitalario Universitario de Granada.

A corto plazo, la leche materna ofrece protección frente a infecciones y alergias. A largo plazo, sobre diferentes enfermedades como obesidad, diabetes, hipercolesterolemia e hipertensión y parece ejercer un efecto positivo sobre el desarrollo cognitivo. Y es que la recomendación de los pediatras y nutricionista es que la leche materna es el alimento ideal para el lactante. No solo porque proporciona los nutrientes necesarios para el crecimiento, sino también un alto contenido en factores bioactivos y en bacterias probióticas.

Hierro, vitamina D y Omega 3: que no falten la dieta infantil

Carencias nutricionales en niños

Algunos nutrientes tales como el hierro, vitamina D o los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3, juegan un papel especialmente relevante en la etapa infantil, al intervenir directamente en el desarrollo de las funciones de tipo motor y cognitivo, así como en la agudeza visual. Por esta razón, este el doctor Maldonado Lozano asegura que "en el caso de la vitamina D, es fundamental que las ingestas en los primeros años de vida sean las apropiadas, puesto que la carencia de este nutriente influye directamente en la salud futura del menor. Además, dado el rol fundamental del Omega-3 DHA en el desarrollo del cerebro y la retina, los más pequeños deben ingerir al menos 100 miligramos al día de este nutriente".

Beneficios de una dieta equilibrada en los primeros años de vida

Los malos hábitos en la alimentación, los caprichos o que al niño no le guste algún alimento son factores de riesgo. Por ejemplo, la ingesta selectiva o elección excesivamente caprichosa de los alimentos que come, puede afectar al crecimiento, tanto por deficiencia como por exceso.

El Dr. José Manuel Moreno, presidente del Comité de Nutrición en la Asociación Española de Pediatría (AEP), recomienda los siguientes alimentos en la dieta de los niños:

1.   Pescado azul, especialmente los pescados de pequeño tamaño (2 raciones a la semana)
2.   Lácteos (2-3 raciones diarias)
3.   Carnes rojas (1-2 raciones a la semana)

Em el caso de que se identifique una carencia nutricional concreto en el niño, el doctor Moreno recomienda "recurrir a alimentos especialmente preparados para cubrir las necesidades infantiles en esta etapa, como las leches de crecimiento, especialmente aquellas enriquecidas en hierro, vitamina D y Omega-3".

Consejos para una buena nutrición infantil

1.   La OMS recomienda la alimentación exclusiva con leche materna durante los seis primeros meses de vida y continuarla junto con alimentación complementaria hasta los dos años de edad

2.   Lograr un adecuado aporte nutricional acorde con las necesidades específicas en la infancia es clave para garantizar el correcto crecimiento

3.   La intolerancia a la lactosa no se puede prevenir pero sí se pueden evitar sus síntomas ofreciendo al niño otro tipo de lácteos como quesos, yogures y leches de crecimiento sin lactosa

4.   La dieta durante la infancia debe incluir el consumo habitual de pescado azul (después de los 3 años), especialmente los pescados de pequeño tamaño, pescado blanco, lácteos y carnes rojas (1-2 veces por semana en raciones pequeñas), principales fuentes de ácidos grasos, vitamina D y hierro, respectivamente

5.   En el caso de que se identifique una carencia nutricional en el niño, puede ser de interés recurrir a alimentos especialmente preparados para cubrir las necesidades infantiles en esta etapa, como las leches de crecimiento enriquecidos con vitamina D.

Marisol Nuevo Espín
Asesoramiento: Dr. José Maldonado Lozano, de la Unidad de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica del Hospital Materno-Infantil Virgen de las Nieves Complejo Hospitalario Universitario de Granada.

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