Lactancia materna prolongada para madres primerizas

Claves de la lactancia materna prolongada
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Diversos estudios e instituciones avalan la prolongación de la lactancia materna, pero como en todo lo relacionado con la maternidad no existe una fórmula exacta que sirva para delimitar la lactancia materna prolongada y hasta cuándo debe darse el pecho al niño.

Sin embargo, son muchas las asociaciones científicas como la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, American Academy of Pediatrics (AAP), etc., que recomiendan que la lactancia materna sea el único alimento del bebé durante los primeros 6 meses de vida. Y a partir de esta edad, aconsejan empezar con alimentación complementaria, es decir, combinar la lactancia con otros alimentos, al menos hasta los 12-24 meses, pudiendo este tiempo alargarse hasta que la madre y el hijo deseen.

Después de los dos años del bebé, ¿puedo seguir con la lactancia?

Esta es una pregunta frecuente para muchas madres. Muchas veces por cuestiones familiares, laborales o por la presión social, madres que querrían seguir dando el pecho a su hijo acaban por dejar de hacerlo antes de lo que desearían.

En muchos países es normal que niños entre los 3 y los 7 años aún sean lactantes. A veces, el factor cultural ayuda a las madres a no sentirse presionadas y prosiguen de forma natural con la lactancia materna.

Por ello, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha publicado un artículo "con la intención de informar al público general, a los profesionales sanitarios y no sanitarios y, muy especialmente, a las familias con hijos lactantes, para difundir algunas consideraciones sobre la lactancia en niños mayores o prolongada".

¿Qué beneficios tiene prolongar la lactancia para el bebé?

La lactancia materna prolongada tiene numerosos beneficios tanto para el bebé como para la madre, muchos de ellos para toda la vida.

1.  Beneficios inmunológicos. Cuando un bebé de más de 1 año es amamantado sigue disfrutando de los beneficios inmunológicos de la leche materna, por tanto, tienes menos probabilidades de enfermar y cuando lo hace, su recuperación es más rápida que la de aquellos bebés que no toman leche materna.

2.  Aporta las calorias necesarias. Al contrario de lo que se cree, un estudio realizado en 2005, publicado en la revista Pediatrics, concluyó que la leche materna no pierde propiedades con el tiempo. Es más, a partir del año, la cantidad de grasa en la leche aumenta con respecto a los primeros meses. De manera que, si un bebé de 1 año o más es amamantado, tiene asegurado un tercio de sus necesidades calóricas y proteicas diarias.

3.  Protege frente al cáncer. También se ha comprobado que hay una menor incidencia de algunos tipos de cáncer, como la leucemia infantil, enfermedades autoinmunes y metabólicas; en aquellos bebés que son alimentados con leche materna durante más de 6 meses.

4.  Desarrolla la inteligencia. Por otro lado, según explica la AEP, la lactancia materna prolongada se relaciona con un mayor desarrollo intelectual que suele ir asociado a un mayor nivel de estudios y de ingresos económicos en la vida adulta.  Según el Dr. Lessa Horta, autor de un estudio realizado en Brasil y publicado en The Lancet Global Health, los niños amamantados durante 12 meses o más tenían un coeficiente intelectual más alto (alrededor de 3,7 puntos), más años de educación y ganaban más o menos 20% más que el nivel promedio de ingresos.

5.   Desarrollo emocional. Además, otro de los beneficios para el niño se relaciona con un mejor desarrollo emocional y psicosocial, lo cual le permitirá relacionarse de forma adecuada en su vida adulta. La Dra. Ibone Olza (Psiquiatra infanto-juvenil y perinatal) añade que la lactancia materna prolongada también facilita una mejor comprensión del lenguaje y visión espacial. Y en este sentido, presentan mayor facilidad en funciones ejecutivas, planificación, inteligencia social y emocional y con el lenguaje e incrementa su interés por las relaciones sociales.

También cabe destacar que se ha descrito una tasa menor de maltrato infantil, una mayor percepción de cuidado y una mejor salud mental en la vida adulta, en aquellos niños alimentados con leche materna.

6.   Protege la salud. Después de analizar la evidencia científica recogida hasta la fecha sobre la lactancia materna, la OMS confirma otros beneficios a largo plazo en la salud como, una menor presión arterial, bajos niveles de colesterol, mayor rendimiento en pruebas de inteligencia, una tasa menor de obesidad y una menor probabilidad de sufrir diabetes tipo 2, entre otros.

Beneficios de la lactancia materna prolongada para la madre

No debemos olvidar que la lactancia materna prolongada también tiene beneficios para la madre. De manera que, cuanto más tiempo dure la lactancia materna, menor será el riesgo para la mujer de padecer enfermedades como diabetes tipo 2, cáncer de mama, cáncer de ovario, hipertensión e infarto de miocardio.

La lactancia materna no solo es una forma de dar a tu hijo los nutrientes y anticuerpos que necesita para desarrollar su cuerpo, sino que es también una forma de proporcionarle un entorno seguro y tranquilo que le ayude a desarrollar también su mente y a reforzar el vínculo madre-hijo. Es por eso que la decisión de que sea o no prolongada debe ser una decisión libre de prejuicios y a la que debes aproximarte con naturalidad. Los tiempos los marcas tú junto a tu pequeño, nadie más.

María José Madarnás. Maternidad Fácil

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