Qué son las cunas convertibles, sus pros y sus contras

Bebé en cuna, mamá, qué son las cunas convertibles
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La llegada del bebé a casa implica muchos gastos y la compra de un montón de objetos específicos para los más pequeños de la casa. Entre ellos están las cunas que, como en el caso de los carritos de paseo, existen con muchas medidas y características diferentes. Las cunas convertibles pueden parecer una buena opción en algunos casos pero, ¿qué son exactamente? Te contamos sus pros y sus contras.

Las cunas convertibles son aquellas que, pasado un tiempo, pueden convertirse en una cama normal para que el niño la pueda seguir usando para dormir. Aunque existen de diferentes tipos y en la mayoría de las ocasiones tú puedes elegir los complementos que incorpora (cajonera, cama nido, etc.), sus características generales son las mismas. No las debes confundir con aquellas ideadas para incentivar el colecho: son cunas normales con una barandilla que se puede quitar para juntarlas con nuestra cama.

Que sea conveniente o no comprar una cuna convertible cuando viene tu hijo debe ser una elección totalmente personal, pues las circunstancias de cada casa son específicas. Aún así, también es bueno conocer los pros y los contras de esta clase de objetos, por si acabas encontrando algunos que no habías considerado.

Características principales de las cunas convertibles

Tamaño: las cunas convertibles suelen tener un tamaño mayor que las cunas tradicionales. Mientras que las "de toda la vida" suelen medir 60x120, las cunas convertibles tienen unas medidas de 100x200, aunque dependerá del modelo concreto. Así, la cuna convertible te ocupará bastante más espacio en casa que una normal, algo a tener en cuenta si quieres poner la cuna en tu habitación, por ejemplo.

Vida útil: el tamaño de la cuna se relaciona también con la vida útil de la misma. Así, mientras que las cunas normales normalmente se pueden usar hasta los dos años aproximadamente, las cunas convertibles te durará mucho más tiempo, ya que cuando el niño sea mayor las conviertes en cama normal.

Complementos: esta es otra de las principales diferencias con las cunas tradicionales. Mientras que éstas consisten en la cuna tal cual, las cunas convertibles suelen llevar diversos complementos integrados: cambiador, cajonera, cama-nido debajo, etcétera. La principal utilidad de esto es que, una vez que conviertes la cuna en cama, el resto de artilugios también se convierten en mesita, cajonera, etcétera (según la característica del modelo, claro). Así, comprar una cuna convertible es casi como comprar la habitación completa de una vez.

Precio: con todo esto se relaciona el precio. Obviamente, al ser un mueble mucho más completo (incorpora, además de la cuna, mesita, cajonera, etc.), es también más caro, y su precio normalmente ronda los 1.000 euros. Por lo tanto, dependerá de los modelos que te gusten y su precio que hagas las cuentas para ver si te sale más barato comprarlo todo en uno (la cuna convertible) o comprar cada mueble por separado y con las medidas específicas de cada espacio de la habitación.

¿Son prácticas las cunas convertibles?

Esta es una apreciación que dependerá totalmente de tu experiencia y necesidades, así como del espacio de tu casa. Por ejemplo, hay quienes opinan que comprar una cuna convertible no es útil si quieres tener otro hijo (pues, una vez que el mayor pase a la cama, seguirás necesitando una cuna), pero esto no deja de ser una opinión personal: hay quien quiere tener al menos una cuna convertible con su cama-nido y luego otras camas convencionales.

Asimismo, aunque es cierto que el tamaño es mayor que el de una cuna normal, también lo es que se trata de un espacio que tarde o temprano necesitarás: cuando los niños duerman en camas normales. Por lo tanto, esto es algo especialmente significativo hablando de meter la cuna en la habitación de los padres, pero no si se pone en otro espacio de la casa.

También puede ser entendido como 'contra' que, al ser un mueble grande y con varios complementos integrados, su transporte (de viaje, por ejemplo) es más complicado que el viajar con una cuna convencional. Además, al tener un tamaño superior, no sirve cuando los bebés son muy pequeños (en este momento de sus vidas, lo mejor es comprar un 'moisés').

Ángela R. Bonachera

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