Actualizado 25/01/2024 10:35

Experiencia laboral: el valor añadido de un currículum

La primera experiencia de trabajoLa primera experiencia de trabajo - ISTOCK

En el reto de encontrar trabajo, empresas e instituciones prestan especial atención a la experiencia laboral. Y no tiene que estar necesariamente vinculada al puesto que se va a asignar. Por eso debemos animar siempre a nuestros hijos a cosechar experiencia en el mercado laboral, porque eso será lo que aporte mayor valor añadido frente a otros candidatos con el mismo nivel educativo que ellos.

Nos estamos esforzando desde su más tierna infancia en darles toda la educación posible porque sabemos que su formación es la mejor herencia que les podemos dejar, la que les permitirá valerse por sí mismos y conseguir lo que solemos definir como "un buen trabajo".

Sin embargo, a los padres de jóvenes que arrancan su vida laboral nos frustra descubrir que, a pesar de su preparación, no logran un puesto de trabajo adecuado.Uno de los motivos que esgrimen las empresas es que, a los jóvenes, bien preparados académicamente, les falta experiencia laboral. Pero les falta experiencia laboral porque precisamente se estaban formando para alcanzar ese mercado laboral. La pescadilla que se muerde la cola.

Hay varias vías sencillas para solventar este problema y que nuestros hijos hayan conseguido experiencia suficiente como para que este no sea el motivo por el que descarten su currículum: las prácticas en empresas y los trabajos remunerados no vinculados con los estudios de nuestros hijos.

Prácticas en empresas

En muchos estudios de grado medio o superior (titulaciones universitarias y formación profesional), los planes de estudio incluyen asignaturas obligatorias de prácticas en empresa. De hecho, cada vez es más frecuente que universidades y centros de formación profesional se planteen modelos educativos duales en los que parte del aprendizaje se adquiera directamente en una compañía.

Además de las prácticas de carácter obligatorio (curriculares, en el lenguaje académico, porque forman parte del currículo y están calificadas como una asignatura más), la mayoría de los centros permite la opción de llevar a cabo prácticas extracurriculares. No cuentan para la nota de una asignatura, pero sí completan la experiencia laboral de los chicos.

Los beneficios de las prácticas en empresa son múltiples:

- Posiciones fáciles de conseguir. Como para las empresas no resulta caro firmar convenios con instituciones educativas para estas prácticas en formación, son muy partidarias de contar con estudiantes entre sus filas. De modo que a nuestros hijos no les será difícil localizar unas prácticas que se adecúen a sus intereses.

- Oportunidades en distintos ámbitos. Dentro de cualquier rama de estudios, las salidas profesionales a las que se acceden son muy diversas. Las prácticas en empresa permiten conocer de primera mano distintos ámbitos laborales mientras se está estudiando para poder perfilar así con más acierto la trayectoria futura sabiendo qué opciones son más adecuadas para cada uno.

- Aprendizaje de destrezas y habilidades en el entorno laboral. Incluso si no son las prácticas académicas perfectas, dotarán a los jóvenes de un aprendizaje práctico muy necesario de lo que ahora se denominan "soft skills", habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo, la gestión del tiempo, la asunción de responsabilidades, la presentación en público...

- Conocimiento interior. Las prácticas permiten a los jóvenes hacer un adecuado examen de conciencia para descubrir sus talentos y sus carencias y trabajar sobre los puntos de su desarrollo profesional en los que tienen campo de mejora mientras apuestan por aquellos en los que pueden aportar más a la sociedad.

Trabajos no vinculados con la profesión

Muchos padres dudan de si es oportuno que sus hijos lleven a cabo otro tipo de trabajos remunerados no relacionados con sus estudios. Pueden ser trabajos de lo más variados, desde entrenar a un equipo deportivo en un colegio o dar clases de apoyo a niños pequeños hasta descargar cajas en un supermercado o trabajar en una cafetería los fines de semana.

Estas líneas de currículum son altamente valoradas por las empresas e instituciones cuando van a contratar a nuestros hijos en tareas que nada tienen que ver con estas. Las razones son las siguientes:

- Responsabilidad. Denotan un alto grado de madurez de los jóvenes que han decidido dedicar parte del tiempo en el que sus amigos no hacían nada a trabajar y esforzarse.

- Horarios. Uno de los problemas de la juventud es su poco compromiso con la puntualidad y con la necesidad de terminar las tareas. Un trabajo de estas características le habrá enseñado a cumplir con sus obligaciones.

- Respeto a los superiores. En este tipo de trabajos, las jerarquías están muy marcadas y se aprende a obedecer con facilidad. Es una virtud necesaria para ingresar en el mercado laboral.

Alicia Gadea

Te puede interesar:

- Primer empleo: espabilados con título

- El 25% de los universitarios aspira a ser funcionario

- El 30% de los universitarios cambia o abandona la carrera

- Trabajar como autónomo: ventajas e inconvenientes

Leer más acerca de: