Todo sobre protectores solares para niños

Importancia del protector solar en niños
Foto: DEJAN RISTOVSKI Ampliar foto
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Las largas horas de exposición al sol que los niños pasan en verano cuando van a la playa o a la piscina presentan serios riesgos para su salud. Las quemaduras son un signo evidente de que las vacaciones de verano han llegado, y es entonces cuando más alerta debemos estar para cuidar la piel de los niños.

La exposición excesiva al sol presenta riesgos a corto y a largo plazo, pues se aumentan las probabilidades de padecer un melanoma cada vez que la piel recibe más rayos de sol de los que debería.

La doctora Raquel Novo,dermatóloga del Hospital HM Universitario Montepríncipe en Madrid, nos habla de los peligros que la exposición excesiva al sol suponen para la piel y de cómo estos se incrementan en los niños, ya que la piel de los menores es mucho más sensible que la de los adultos. La doctora recalca que “los niños menores de 6 meses no deben estar expuestos al sol pues aplicarles crema protectora no es lo más conveniente para bebés tan pequeños. A partir de los seis meses se les puede aplicar protector pero hasta los 3 años no deben tomar el sol en las horas punta, entre las 12 y las 4 de la tarde”.

Qué debes saber sobre los protectores solares para niños

Dado que la piel es mucho más débil en los niños, el factor más adecuado para ellos es un factor de protección alta o muy alta, de 30 o de 50, dependiendo del tipo de piel del niño. Otro aspecto a tener en cuenta es que las pieles más claras son las que más factor de protección necesitan.

Según la doctora Novo, “es posible utilizar en los niños cremas de adultos cuando no tenemos las que son específicas para ellos, aunque no sea lo más adecuado”. Las empresas que se dedican a elaborar productos solares siempre crean una línea específica para los niños, sin componentes que son propios de cremas para adultos como antioxidantes, antienvejecimiento y antimanchas.  Aunque estos no sean perjudiciales para la salud de los niños, no son necesarios para su piel.

Igualmente los protectores solares para niños deben ser de larga duración. Los niños pasan la mayor parte del tiempo en el agua, salen, se secan y se vuelven a meter. Así, el protector poco a poco va desapareciendo y con ellos su eficacia, por ello es conveniente que sea de la mayor duración posible. En todo caso, “el tiempo medio adecuado para volver a aplicar protector es de dos horas, atendiendo a las distintas circunstancias”, explica la doctora.

Cómo aplicar el protector solar

El mejor consejo para los padres cuando van a la playa o a la piscina con los niños, según la doctora Novo, es “aplicar el protector antes de salir de casa, en el cuerpo entero y antes de ponerse el bañador, para evitar que zonas como la de la cintura o la de los tirantes se queden sin crema”.

Cuando volvemos a aplicar el protector, teniendo en cuenta que el tiempo para la reaplicación es de dos horas, hay que incidir en zonas como los hombros, la cara, las piernas y los brazos pues son las que más expuestas solemos tener al sol.

Pero también hay otras zonas que quedan más olvidadas y que también pueden quemarse. “En los niños es. por ejemplo. la zona de detrás de las orejas y del cuello, y el empeine de los pies, que son zonas que no solemos tener en cuenta a la hora de aplicar el protector, pero que se queman como todas las demás”, asegura la doctora Raquel Novo.

Ana Vázquez Recio
Asesoramiento: Dra. Raquel Novo, Dermatóloga del Hospital HM Universitario Montepríncipe.

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