6 estrategias para prevenir la violencia contra los niños, según Unicef

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Acabar con la violencia infantil es una misión que incumbe a todos.
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No hay que posponer nada, hay que pasar ya a la acción. Por desgracia, en la actualidad la violencia infantil no es inevitable y seguimos encontrando casos de agresiones contra niños. Sin embargo es posible interrumpir el ciclo de violencia contra los más pequelos, y todos tenemos la obligación de pasar de inmediato a la acción, por razones morales y de defensa de los derechos humanos.

Podemos prevenir la violencia y debemos hacerlo a partir de hoy mismo. Por ello Unicef ha elaborado un plan con varias estrategias con las que toda la sociedad puede colaborar para erradicar esta lacra que sufren día a día muchos pequeños en sus hogares. El objetivo es Involucrar al público general y movilizarlo para la acción. Alentarlos a entender la gravedad de esta situación y trabajar por ponerle fin.

Estrategias para erradicar la violencia, según Unicef

"La violencia engendra violencia. Sabemos que los niños que sufren violencia tienden a considerar a la violencia como algo normal, incluso algo aceptable... Y tienen más probabilidades de perpetuar la violencia contra sus propios hijos en el futuro. Si no tratamos el trauma que sufren los niños debido a la violencia social estamos abriendo las puertas a problemas que pueden durar toda la vida... Y desencadenar actitudes negativas que pueden reverberar de una generación a otra".

Con estas palabras Anthony Lake, Director Ejecutivo de Unicef, pone en situación a la sociedad para hacer entender la gravedad de la violencia infantil. Estas son algunas estrategias con las que poner fin a este contexto:

1. Dar apoyo a los padres y madres, los cuidadores y a sus familias. Cuando las familias, los cuidadores y los padres y madres reciben educación acerca del desarrollo de los niños en la primera infancia, aumentan las probabilidades de que ellos empleen métodos de disciplina positivos. De esa manera se reduce el riesgo de violencia en el ámbito del hogar.

2. Ayudar a los niños y adolescentes a hacer frente a los riesgos y desafíos. Para reducir la violencia en las escuelas y las comunidades resulta fundamental dar a los niños y adolescentes los conocimientos y aptitudes necesarios para hacer frente y resolver las situaciones de riesgo y los desafíos sin apelar a la violencia, así como a buscar el apoyo requerido cuando se susciten situaciones de violencia.

3. Modificar las actitudes y normas sociales que fomentan la violencia y la discriminación. La manera más segura de evitar la violencia antes de que ésta se desencadene consiste en modificar las actitudes y normas sociales que esconden la violencia oculta a plena vista.

4. Promover y prestar apoyo a los servicios para los niños. Si se alienta a los niños a que busquen apoyo profesional adecuado cuando se susciten incidentes de violencia, y a que denuncian los mismos, se les ayuda a hacer frente y resolver mejor sus experiencias con la violencia.

5. Aplicar leyes y políticas que protejan a los niños. La imposición y aplicación de las leyes y políticas de protección de los niños constituyen un claro mensaje a la sociedad en general de que la violencia no es aceptable y será castigada.

6. Llevar a cabo tareas de obtención de datos e investigación. Adquirir conocimientos sobre la violencia (dónde ocurre, de qué manera, y cuáles son los sectores de la población infantil más afectados, desagregados por origen y edad) resulta imprescindible para planificar y diseñar estrategias de intervención y fijar metas numéricas y plazos para vigilar el progreso logrado y eliminar la violencia.

Ejemplos de éxito

Para evidenciar cómo las tácticas que Unicef sugiere a las familias, esta organización pone el ejemplo de varios casos de éxito a lo largo de todo el mundo en distintos países. Estos son algunos de ellos y que demuestran que la prevención de la violencia infantil es posible:

- Turquía. En este país un programa de educación de padres y madres logró reducir en el 73% los castigos físicos en un plazo de dos años.

- Estados Unidos. Un programa de visitas domiciliarias que se llevó a cabo durante 15 años ayudó a disminuir en el 48% los casos de abuso y abandono infantil.

- Suecia. Una ley que prohibió el castigo corporal, complementada con una vasta campaña de educación y concienciación de 35 años de duración, tuvo como resultado la disminución de la proporción de niños golpeados por adultos de un 90% a un 10%.

Damián Montero

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