Empleo en el extranjero, una buena salida para los jóvenes

Trabajar en el extranjero es una buena oportunidad para los jóvenes
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Encontrar trabajo es algo bastante difícil, especialmente para los más jóvenes. Una situación más habitual de lo que se desearía es que tras cursar unos estudios superiores, los recién titulados no lo tienen fácil para encontrar un empleo. Sin embargo, esta situación puede ser aprovechada para otros fines y vivir nuevas experiencias al tiempo que se aumenta el currículum.

Un ejemplo es el empleo temporal en extranjero. Una oportunidad de visitar un nuevo país, conocer otra cultura al mismo tiempo que se aprende un idioma y se generan unos ingresos con los que poder hacer frente a gastos futuros. En definitiva, seguir mejorando el currículum y conseguir un primer puesto de trabajo.

Qué tipos de trabajo existen

Las opciones para trabajar en el extranjero son múltiples y variadas en función de las necesidades de cada persona. Si se busca alojamiento y trabajo al mismo tiempo, un empleo como au- pair es una de las mejores opciones. Además, convivir con otras personas que no hablen el idioma nativo del joven hará que practique más la lengua que desea dominar.

También existe la posibilidad de ser camarero, con esta decisión también se potenciará el dominio del idioma que se desea mejorar. Trabajar de cara al público hará que el oído se adapte a los acentos de esta lengua y se aprendan los distintos tonos. Otra opción es la de integrarse dentro del equipo de un crucero, tanto como sirviendo comidas como dentro de los grupos de animación.

El objetivo de todos estos puestos de trabajo es la del trato con personas que hablen otros idiomas y se mejore este. Practicar mientras se está realizando un primer contacto con el mundo laboral que si bien no es en el puesto para el que se ha estudiado, sí que entraña beneficios para aquellos que se atreven. Además no hay que esperar a la salida al mercado de empleo, los jóvenes pueden realizar estas actividades durante periodos vacacionales como el verano.

Valores que se aprenden

Trabajar en el extranjero no solo tiene beneficios a la hora de aprender un nuevo idioma. El hecho de irse a un país desconocido con una lengua que no se domina es una experiencia que hace madurar todavía más. En primer lugar porque se está lejos de papá y mamá, quienes no resolverán los problemas de los jóvenes, lo cual les aportará una valiosa lección sobre la autonomía.

Además, este primer contacto con el mundo laboral lo hará saber lo que supone un trabajo. El hecho de adaptarse a unos horarios, a resolver conflictos por ellos mismos y a compaginar su vida privada con este empleo. Unos conocimientos que lo ayudarán a mejorar su futuro profesional al tener experiencia dentro de este mundo.

Por último, el hecho de vivir solo y recibir un sueldo lo hará aprender a gestionar su propio dinero. Pago del alquiler, compras diarias y ocio. Hacer malabares con estas responsabilidades serán un buen inicio de cara a un futuro en el que tenga una nómina que distribuir en su hogar.

Damián Montero

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