Estimula su imaginación con el disfraz

El disfraz y la imaginación de los niños
Foto: HACER FAMILIA 
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Convertirse en un vaquero del Oeste, en el héroe de su cuento favorito, en Superman o en las princesas de Frozen forma parte del importante juego de rol de los niños. La imaginación de los niños no tiene límites, y jugar a ser otro con disfraces originales puede ser una experiencia divertida, liberadora y muy beneficiosa para su desarrollo.

Con su desbordante creatividad, cualquier objeto de la casa puede convertirse como por arte de magia en una varita mágica, una espada o un dragón y si nos dejamos llevar y nos olvidamos de imponerles límites, los mayores podemos descubrir los sentimientos, los gustos, los miedos y temores que se esconden detrás de su juego, además, por supuesto, de compartir con ellos una tarde de auténtica diversión en familia.

La importancia de jugar con disfraces para los niños

Jugar a los disfraces supone cambiar de roles, ponerse en la piel del otro. Es un juego que favorece enormemente el desarrollo social y emocional de los niños y que además supone un magnífico canal de comunicación con el que conocer su mundo interior y liberalizar emociones.

Además, hasta los seis años, los niños no distinguen completamente el mundo real del que forma parte de su fantasía, y por eso en muchos casos descubriréis que vuestro hijo os cuenta historias increíbles o sucesos que no han tenido lugar. Esto es producto de su desbordante imaginación y ponerlo en práctica es fantástico para su capacidad de inventar.

La libertad de difrazarse para los niños

Estimula su imaginación con el disfraz

Para que el juego simbólico funcione, hemos de olvidarnos de imponer reglas y dejar que sean ellos quienes lleven la batuta.

1. Debéis dejarle elegir los disfraces. Y la posibilidad de hacer disfraces en casa. Esto ya os dice mucho sobre sus gustos y preferencias, y la manera de “interpretar el papel” os revelará cómo percibe a ese personaje. Por ejemplo, si vuestro hijo se viste como papá o mamá, mediante la imitación, os estará mostrando la imagen que tiene de vosotros, cómo os percibe y es una muy buena información acerca de cómo lo estáis haciendo.

2. Disfrazarse ayuda a los niños a superer sus miedos y dificultades. Siempre se ha dicho que para superar un miedo lo mejor es enfrentarse a él. Así ellos, se meten en la piel de aquel personaje o persona que les asusta y les ayuda a desdramatizarlo y a superarlo.       

3. Jugar a ser otro además fomenta su capacidad de empatía, les ayuda a ponerse en el lugar de los demás y entender sus sentimientos, sus inquietudes y su forma de actuar.

Es muy importante que dejéis que vuestros hijos se disfracen con libertad y no les pongáis límites si quieren hacerlo muy a menudo, no sólo en Carnaval. Permitid que sean ellos quienes elijan al personaje real o imaginario en cuya piel desean meterse y, si os lo piden, participad en su juego. Así estaréis estimulando su imaginación y creatividad, la capacidad para inventar, la iniciativa, sus habilidades sociales y, además, le estaréis permitiendo exteriorizar todos sus pensamientos y emociones. Y todo ello con un simple disfraz, ¿no creéis que es extraordinario?

Marisol Nuevo Espín

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