Actualizado 02/09/2021 09:35 CET

Patricia Ferrández: "Existe un momento ideal para enseñar a los niños el valor del orden de forma natural"

Entrevista a la organizadora profesional Patricia Ferrández
Entrevista a la organizadora profesional Patricia Ferrández - HACER FAMILIA

Tras dedicarse al mundo financiero durante más de diez años, Patricia Ferrández decidió que quería hacer algo que realmente le apasionara y, al mismo tiempo, pudiera ayudar a las personas. Así cambió de profesión y luchó para convertirse en Organizadora profesional y educadora en Disciplina Positiva.

Actualmente, es fundadora de Armonía Home y ayuda a las personas a mejorar su vida a través del orden. Su experiencia en este tema le ha llevado a convertirse en la primera profesional especializada en organización infantil. Recientemente ha publicado su primer libro Enseña a tus hijos a ser ordenados (Ed. Esfera de los libros), un manual orientado a madres, padres y educadores, basado en una educación positiva y respetuosa. Un método de orden con el que enseñar a los niños a ordenar de una manera natural, evitando gritos y castigos, y haciendo del orden un juego más.

Vuelta al cole sin estrés: cómo organizarnos 

¿Cómo conseguir organizarnos en la vuelta al cole y que no sea un caos la preparación de uniformes y ropa, el forrado de libros, las compras de última hora....?
A la hora de preparar la vuelta al cole es importante tener cierta planificación. Si cuando los niños han acabado el colegio no hemos hecho con ellos ese descarte de cosas o esa revisión de mochilas, libros, dibujos, etc... es importante que lo hagamos ahora, antes de empezar a comprar todo el material. Es importante que revisemos con ellos todo lo que tenemos en buen estado y nos ha sobrado del año pasado. Así, podemos ir haciendo un listado con las cosas que hay que comprar. Hay que intentar anticiparnos y no esperar al último momento, porque entonces empiezan las prisas, y es fácil que compremos de más y más caro... debemos evitar entrar en ese círculo vicioso. Esto es importante hacerlo con los niños, que ellos sean conscientes de toda la preparación que requiere y que sea un aprendizaje. Así que en resumen, lo necesario para organizarnos en la vuelta al cole es revisar, hacer un listado y mucha planificación.

¿Qué sentido tiene educar a nuestros hijos en el orden?
Educar en el orden es importantísimo, porque al final el orden es el valor base de todos los valores. Todo en nuestra vida tiene un orden, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos y los niños necesitan este orden externo para estructurar sus ideas y su mente. Lo ideal es que ese orden lo vivan en sus hogares. Es importante que les enseñemos a ordenar y que ese orden externo ellos lo vean y lo vayan estructurando tanto en su mente como en su ambiente. Tenemos que pensar en los valores que queremos transmitir a nuestros hijos el día de mañana. Si pensamos en su educación y en el futuro y queremos que sean responsables y autónomos, el valor base del orden nos va a ayudar mucho para ir construyendo su educación hacia arriba. También es importante que nos miremos a nosotros mismos, y construyamos ese orden para ellos, para que vean en sus padres no solo un orden material, sino de ideas. Esta es la mejor manera de transmitírselo a ellos. Esa es la importancia del orden, tanto en adultos como en niños.

¿A qué edad debemos empezar a inculcar el valor del orden y cuáles son los periodos sensitivos más adecuados cuando creemos que hemos empezado tarde?
Para empezar a educar en el orden, hay que seguir la premisa de que cuanto antes, mejor. Si hablamos de una edad concreta, creo que a los dos o tres años puede ser una edad buena, ya que los niños empiezan a entender los conceptos y se les puede empezar a pedir que hagan ciertas cosas. No obstante, existe un momento ideal para enseñar a los niños el valor del orden. Esta etapa sucede alrededor de los cuatro o cinco años, y en ese momento ellos van a ordenar de una manera natural. Digamos que su instinto guía necesita en este orden externo. Para detectarlo conviene observar muy bien a los niños y si detectamos que está en este periodo sensible del orden, debemos poner todos los medios a su alcance para que ellos puedan desarrollar esta habilidad. Nos podemos dar cuenta de cuándo ha llegado ese momento, porque los niños empiezan a poner los muñecos en fila o empiezan a meter y sacar cosas de la caja de manera muy rápida. Mi consejo es aprovecharlo y ponerles todo su alcance para que ellos puedan ordenar de una manera natural.

¿Qué hacer si ya ha pasado ese momento?
Si ya ha pasado este momento, no significa que no puedan aprender a ordenar, lo que pasa que les va a costar mucho más, porque ya no lo van a hacer de una manera natural. Es como cuando aprendemos un idioma. A los niños no les cuesta nada aprenderlo desde que son pequeños, pero a medida que van pasando los años, como adultos, nos cuesta más. Tenemos que poner mayor fuerza de voluntad. Entonces, cuanto antes empecemos, mejor.

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¿Por qué la adolescencia es un periodo crítico para el tema del orden?
Muchas madres nos desesperamos cuando vemos la montonera de ropa apilada encima de la mesa de estudiar, pero tenemos que entender que la adolescencia es un período de muchísimos cambios. Esos cambios que pasan a nivel mental lo van a traspasar a sus habitaciones y solo entendiendo este momento que están viviendo ellos, les podemos ayudar. Podemos comenzar por establecer ciertas normas de convivencia, porque tema del orden con hijos adolescentes genera muchísimos conflictos familiares y de convivencia. Algunas de esas normas básicas pueden ser, por ejemplo, nada en el suelo, ni en la butaca, ni en la mesa... y el escritorio libre, porque al final ellos también lo necesitan. También podemos ponerles ciertas pautas de orden, por ejemplo, que una vez a la semana se haga una revisión y se ordenen los espacios para que no se vuelva a ese foco de caos continuo. Las normas nos pueden ayudar a reducir los conflictos familiares, pero también el orden precisa de muchísimo diálogo y mucha conexión con el adolescente, para que luego los momentos de convivencia o desorden sean más llevaderos.

¿Cómo debemos actuar cuando los niños creen que no pasa nada por haber tirado la toalla en el suelo o haber dejado el cuarto de baño impracticable para el siguiente? Cuando hablamos de orden debemos saber también que va a haber ciertos momentos de desorden, pero si todo tiene su sitio concreto al que ser devuelto y los niños conocen ese sitio o bien está etiquetado, debemos saber que esos momentos de toalla en el suelo o escritorio lleno de cosas, deberían ser momentos puntuales de transición. Es decir, el niño debe saber que eso va en ese sitio y que llegado el momento, lo tiene que dejar ahí. Debemos evitar, por ejemplo, los gritos y castigos que no nos llevan a ningún lado. En cambio, podemos utilizar el humor: si estamos cansados de que el niño deje siempre la toalla en el suelo, podemos poner un cartel en tono de humor indicándole que esa toalla siempre debe estar colgada en el en el perchero. Los adultos debemos saber comunicarnos con ellos y transmitir de las cosas. De manera que si ellos saben realmente dónde va cada cosa y las normas que hay en casa, al final que todo vuelva a su sitio es cuestión de tiempo y de que se acostumbren a esos hábitos y rutinas.

¿Cuál es tu método para ordenar y tener cada cosa en su lugar?
Cuando empecé a impartir talleres sobre cómo educar a los niños en el orden, me di cuenta que todos los padres llegaban con los mismos temas: problemas a la hora de recoger los juguetes y gritos para conseguirlo. Todos tenían ese nexo común y entonces me di cuenta de que primero debía enseñar a los padres para que luego aprendieran los niños a ordenar. Digamos que es un camino en el que los padres van aprendiendo determinadas cosas que les lleva a ese destino de ordenar, y de enseñar a sus hijos a ser ordenados. Este camino pasa por varias fases, desde entender a los niños y cómo funciona su cerebro, hasta mejorar la comunicación, las rutinas, los hábitos, los temas de consumo y otras muchas cosas en su conjunto hacen que el método de educar en el orden tenga sentido a nivel mental. No nos podemos quedar en la base porque el orden no es algo obligatorio, ni es un rollo. Al contrario, es algo fundamental que debemos enseñarles, igual que les enseñamos a vestirse o a comer de una manera saludable.

¿Qué trucos nos puedes dar para mantener el orden en casa y no encontrarnos con la casa revuelta cada día?
El primer truco es ver qué cosas entran en casa. Tenemos que ser conscientes de que cada uno somos capaces de gestionar un número determinado de cosas y muchas veces, cuando hay caos y desorden es porque no somos capaces de gestionar tantas. Mi consejo es, primero, revisar el número de cosas y controlar lo que entra en ese proceso. Después que cada cosa tenga un lugar concreto y este lugar que sea lógico. Es decir, por ejemplo, si me pongo un determinado zapato todos los días no tiene sentido que yo lo tenga una zona alta, por decir algo muy concreto. Si ese lugar es lógico, si está identificado y si además tenemos ese número adecuado de cosas, es más fácil que cada uno pueda gestionar que el orden se mantenga.

¿Cómo conseguir que su habitación esté ordenada? ¿Cómo debemos organizar bien el cuarto de los niños?
Es importante que distingamos tres zonas en el cuarto de los niños bien delimitadas. Una seria la zona de descanso, donde el niño tendrá por su cama y su mesita. Otra zona que será la de estudio con la mesa y la silla, dedicada a la creatividad y al estudio y, por último, la zona de juguetes. Es importante que estas zonas estén bien delimitadas porque va a ayudar mucho al niño saber qué actividad va realizar en cada zona y donde va a ir luego recogido. Puede que de estas tres zonas la de juego sea la más conflictiva, porque al final los niños se acaban juntando con un gran número de juguetes. Lo primero que tenemos que ver es cuántos juguetes tiene el niño y si es capaz de gestionarlos porque muchas veces ese desorden empieza por tener demasiadas cosas. Tener demasiadas cosas supone un esfuerzo enorme para el colocarlas en su lugar.

¿Qué hacer para organizar los juguetes? ¿Cómo colocarlos, clasificarlos y recogerlos?
A la hora de organizar los juguetes, mi consejo es evitar grandes baúles o grandes estructuras que el niño no puede manejar. Cuando tenemos un baúl grande con todos los juguetes metidos, el niño va a tirar esos juguetes al suelo para jugar,  y colocarlos todos dentro de nuevo es un esfuerzo muy grande. Mejor estructuras que tengan cajas o cajones, de un tamaño medio acorde a su edad, que él pueda sacarlas y meterlas en esa estructura con gran facilidad y siempre a su altura. Nosotros debemos consensuar con él dónde va cada juguete. A nosotros nos da igual que los juguetes vayan arriba o abajo en una caja roja o azul, pero para el niño eso va a ser importante porque va a percibir que le tenemos en cuenta: "me preguntan dónde va cada juguete y eso me motiva a la hora de ordenar". Y luego, por último, podemos etiquetar esas cajas para facilitarle al niño ese orden posterior.

¿Qué es lo fundamental para que una mesa de estudio esté ordenada y ayude al niño a concentrarse?
El orden también es muy importante para estudiar. Es verdad que nos ayuda concentrarnos tener la mesa ordenada y bien distribuida. La zona de estudio es fundamental tenerla en orden para desarrollar su creatividad y estudiar. Es importante que ellos sepan que esta mesa siempre tiene que estar despejada. Después deben aprender a estructurar alrededor de ella todos los elementos que van a ser necesarios para desarrollar este estudio o su creatividad. Cuando son pequeños podemos contar con mesas y sillas más pequeñas, incluso con un carrito móvil donde pongamos todos los accesorios, pinturas, lápices, cuadernos... y a medida que vayan creciendo, tendremos que ir adaptando este escritorio para ellos, incluyendo estanterías para libros, cuadernos... siempre a la altura de los niños. El niño debe saber que después de utilizar esta zona todo debe de volver a su lugar lo más rápido posible. Yo creo que es fundamental que todo sea muy simple, muy práctico, que no tengamos muchísimas cosas ni que todo esté muy recargado, para que ellos encuentren lo que necesitan.

¿Las rutinas ayudan a interiorizar el orden? ¿Cómo pueden ayudar a los niños y a la familia en general?
Las rutinas para los niños son fundamentales. Tenemos que pensar que ellos no tienen estructurada la mente como nosotros. Para ellos, tener cierta rutina les ayuda a saber qué es lo que viene a continuación. Digamos que es como nuestra agenda. Cuando me levanto, sé que luego tengo que desayunar, después tengo que vestirme, lavarme los dientes, etc. Esto ayuda al niño a ir estructurando poco a poco su mente. Cuando son pequeños podemos ayudarles a ir estructurando esta rutina con unos pequeños paneles visuales. En estos paneles, el niño podrá ir dibujando, pegando dibujos que le gusten sobre su propia rutina diaria. Esto le va a ayudar a tener su propio orden y a saber qué es lo que viene a continuación. No hace falta que les estemos repitiendo lo que tienen que hacer. Simplemente bastará con decirle que es lo que viene ahora en tu tabla de rutinas. Esto le genera mayor autonomía y responsabilidad, al tiempo que va aprendiendo todo lo que viene a continuación.

La abundancia de regalos suele ser un problema cuando llega Navidad o el cumpleaños, ¿cómo gestionar los regalos y qué hacer con lo que nos regalan?
Nos solemos juntar con un gran número de regalos, sobre todo en Navidad y en su cumpleaños. Debemos saber que cuando el niño tiene ya un número determinado de regalos, a partir de cinco o seis, va a dejar de prestarles atención y cada nuevo regalo le va a parecer simplemente una cosa más. Dentro de un orden podemos establecer un número limitado de regalos, hablando con los familiares para que hagan un regalo común entre ellos o limitar el número de regalos a cuatro con la regla de los cuatro. Esta regla nos dice que podemos hablar con el niño y preguntarle qué le gustaría que le regalasen. Y dentro de este orden, tenemos regalarle en primer lugar, algo que le apetezca mucho y que le haga ilusión, en segundo lugar algo útil que necesite, en tercer lugar algo para llevar puesto y por último, un regalo educativo. De esta manera estamos poniendo en valor las cosas que le estamos regalando.

Marisol Nuevo Espín

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