Cómo enseñar a los niños a tomar buenas decisiones

A saber elegir también se puede enseñar a los más pequeños.
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Vivir es decidir. Cada día que pasa las personas deben hacer frente a la elección de distintas opciones, desde algo tan, a priori, sencillo como elegir qué desayunar hasta otras más complicadas como puede ser si comprar una vivienda o alquilarla. Por supuesto, estas tesituras se vuelven más difíciles a medida que un individuo se hace mayor, pero incluso los más pequeños.

No hay que evitar estas situaciones a los más pequeños. De hecho, se pueden aprovechar para aprender grandes lecciones que abarcan desde saber tomar buenas decisiones, tomando en valor los riesgos de cada opción, hasta valores tan trascendentales en su futuro como la responsabilidad al hacerse cargo de su propio futuro.

La importancia de elegir bien

Tomar decisiones forma parte de la vida. Poco a poco estas elecciones van conformando el futuro de todos nosotros, desde aquellas que se hacen de forma mecánica hasta otras como en las que se opta por un itinerario escolar u otro. Así lo indican el grupo de profesionales de Educando Juntos, quienes indican que no hay resolución sin consecuencias, por muy pequeñas que estas puedan parecer.

La misión de los padres es la de rebajar su nivel de protección a medida que sus hijos tienen que tomar decisiones para que de esta forma se vaya desarrollando su autonomía hasta el punto en el que sean capaces de elegir su futuro. Además, enseñar a los hijos a decantarse por un camino u otro no solo le granjeará un mejor porvenir y potenciará valores como la responsabilidad.

Hacer que los hijos tomen sus propias decisiones ayudara a que éstos pongan en marcha su maquinaria intelectual para poder tener en cuenta todas las opciones y factores en juego. Pensar en las posibles consecuencias a largo plazo es un trabajo que requiere imaginación y perspectiva. Un estímulo que además potenciará su madurez personal a través del aprendizaje de conceptos como el de renuncia.

Elegir no significa únicamente optar por un camino, también supone dejar de lado otro que podría tener mejores resultados. Reconocer los errores a la hora de tomar decisiones también es importante ya que contribuirá a mejorar el análisis de los puntos buenos y malos.

El proceso de elegir

Los padres deben hacer que sus hijos, en primer lugar, entiendan cómo es el proceso de elegir. Los pasos que deben dar antes de alcanzar una decisión final. Este grupo de expertos define los siguientes:

- Definir el problema, dilema u objetivo. ¿Cuáles son las posibles opciones, qué finales de ruta hay? ¿Qué soluciones existen para solucionar un problema?

- Recoger la información que podamos sobre él. Antes de decidir hay que tener en cuenta toda la información posible sobre el problema o sobre los objetivos.

- Tener claras las alternativas, y lo que sigue a continuación de cada una de éstas. ¿Qué consecuencias hay en una de las elecciones, cuáles hay en las otras? ¿Cuál es el coste de decantarse por una opción y no por la otra?

- Tomar la decisión. Una vez que se ha puesto en común toda la información posible sobre las decisiones, toca decantarse por una opción u otra. Elegir entre ambas significa llevar a cabo una acción con total seguridad y siempre teniendo en cuenta que para bien o para mal, se aprenderá una bonita lección.

Damián Montero

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