La música en los niños mejora el oído

Música en niños y abuelos, violín
Foto: THINKSTOCK Ampliar foto

La música es esencial en el desarrollo de los niños. Movimiento, ritmo, oído y, por si todas esas ventajas fueran pocas, una investigación ha llegado a la conclusión de que practicar música durante la infancia conlleva mejores niveles de audición cuando se llega a la vejez.

La investigación, publicada en enero de este año en el Journal of Neuroscience, ha observado cómo los ancianos que tuvieron un importante contacto con la música (tocaron instrumentos, por ejemplo) durante su niñez, son un 20 por ciento más rápidos a la hora de identificar sonidos del habla, un beneficio que ya antes se había observado en adultos que también habían tenido una infancia muy relacionada con la música.

Durante el estudio, se pidió a persona mayores que identificaran sonidos del habla y se observó cómo el comportamiento del cerebro de aquellos que habían tenido una formación musical era entre dos y tres veces más rápido que entre los que no habían estado en contacto con la música. Así, se detectó que los cerebros de músicos "viejos" ofrecían una representación mucho más detallada, clara y precisa de la señal de voz.

De este modo, queda demostrado que la formación musical cuando se es niño puede prevenir la pérdida de habilidades auditivas y lingüísticas en la vejez. De hecho, la capacidad de comprender el habla es una de las funciones cognitivas que disminuyen con la edad, por lo que saber que se puede evitar su pérdida través de la música es una buena noticia.

Beneficios de la música en la infancia

Comenzar a estudiar música antes de los 14 años y continuar con su práctica durante una década o más años es, según el informe, primordial para fortalecer las áreas claves del cerebro que se encargan del reconocimiento de la voz. Así, en el estudio se encontró una fuerte evidencia de que los beneficios de la música se mantienen incluso en cerebros de mayor edad.

Las actividades musicales son "una forma atractiva de entrenar el cerebro", explica el estudio, al tiempo que añade la importancia del descubrimiento: una fuerte evidencia de que la formación musical no sólo beneficia en la edad adulta, sino también en la vejez.

Estos últimos hallazgos se suman a los beneficios de la música en los niños. Y es que la práctica musical no sólo ayuda al desarrollo del cerebro, sino que también contrarresta el deterioro propio de la edad. En definitiva, si estás planteándose actividades extraescolares para tu pequeño u observas que tu hijo muestra interés por la música, aprovéchalo. No sólo le beneficiará como niño, sino también cuando le toque ser abuelo.

Ángela R. Bonachera

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