Vuelta al cole: cómo volver a ponerse los zapatos

Volver a encajar los pies en un zapato cerrado es una de las principales torturas de la vuelta al cole: te contamos cómo adaptarse mejor
Volver a encajar los pies en un zapato cerrado es una de las principales torturas de la vuelta al cole - ISTOCK

Una de las torturas más desagradables que encuentran los niños en la vuelta al cole es ponerse de nuevo los zapatos y los calcetines, tras un verano fantástico en zapatillas, llevando sandalias e incluso caminando descalzos.

La vuelta al cole implica la compra de calzado nuevo para sustituir a los zapatos que se han quedado pequeños y además de calzarse un zapato cerrado, la mayoría de los niños se enfrentan en los primeros días de cole a la adaptación a un par de zapatos nuevos.

Por norma general, los niños prefieren usar zapatillas deportivas cada día. Los especialistas apuntan que siempre que este calzado cumpla los requisitos de higiene y comodidad se puede usar a diario, aunque para que el calzado se ventile adecuadamente es recomendable tener distintos pares e ir alternándolos. Se recomienda, por tanto, tener unas zapatillas deportivas destinadas exclusivamente a la práctica de deporte, ya que generalmente necesitan más tiempo para una correcta ventilación.

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Zapatos por obligación para la vuelta al cole

Sin embargo, algunos uniformes escolares tienen como requisito el uso de un par de zapatos clásicos, y para que los niños no se quejen de rozaduras o de que les oprimen los pies es necesario que usen zapatos ligeros, sobre todo, cuando los niños son pequeños para que puedan moverse con total libertad sin exceso de peso.

Además, es mejor que el calzado sea bajo dejando el tobillo libre para que se pueda mover sin restricción. Aunque, de forma paralela, el tobillo debe quedar bien sujeto para que la estabilidad sea correcta y se evite la tendencia natural de girar los pies hacia adentro al caminar.

En cuanto a la forma, la parte delantera del zapato debe tener forma rectangular y la anchura sea suficiente para que los dedos tengan libertad de movimiento. También debe quedar un espacio de 1,5 cm aprox. entre la punta del dedo pulgar y la punta del zapato. Los padres debemos revisar el calzado de los niños a menudo ya que los pies crecen rápido en estas edades y en solo tres meses puede ser necesario cambiar de número. Se ha de vigilar que el calzado no provoque rozaduras.

También debemos prestar atención a la suela, que debe ser flexible de manera que permita ejercitar la musculatura del pie y antideslizante para evitar caídas. El material del zapato ha de ser transpirable para evitar infecciones por hongos propiciadas por el calzado que no deja transpirar el sudor. No obstante, se recomienda antener los pies de los niños secos, cambiando calzado y calcetines cuando realizan alguna actividad deportiva, ventilar adecuadamente el calzado, especialmente el deportivo y vigilar que los calcetines no opriman y sean de tejidos naturales.

Noelia Chaqués, podóloga del Hospital Vithas Virgen del Consuelo, subraya “la importancia de que los zapatos y zapatillas sean utilizados exclusivamente cuando se necesiten y que en casa los pies estén libres, solo cubiertos por calcetines antideslizantes”.

Trucos para comprar zapatos nuevos a tus hijos

Zapatos nuevos en la vuelta al cole

La flexibilidad y la talla son dos de los factores fundamentales a la hora de condicionar la compra adecuada, ya que “si el zapato no es la talla correcta, podría alterar su forma de caminar, fortalecer los dedos en garra y los uñeros e incluso hacerle rozaduras y por otra parte es clave que el calzado sujete bien el pie, pero que por la parte delantera sea ancho para que los dedos queden sueltos y se muevan libremente”, señala la podóloga.

El truco que propone la podóloga para acertar en la elección de la talla es que “el niño debe probarse el calzado de pie y con calcetines y que haya un espacio de 0,5 y 1 centímetros entre el dedo más largo y el calzado”, y a la hora de la movilidad “si dispone de cordones o velcro en el empeine, se asegura que la parte delantera del zapato sea flexible”, comenta esta especialista.

Otro punto a tener en cuenta es la movilidad del tobillo, “en caso de llevar zapatos, -afirma la podóloga-, el contrafuerte debe de quedar por debajo de los huesos laterales del tobillo, y si son botas, éstas deben ser flexibles en ese punto”

Respecto a las plantillas interiores, Chaqués subraya “que deben ser planas para asegurar un desarrollo correcto del arco Interno del pie. En el caso de los niños con pie plano se deben confeccionar unas plantillas a medida. Por otra parte, las suelas también deben de ser planas y flexibles en la parte delantera y de materiales como la goma para garantizar la amortiguación”.

La elección del material tanto en calzado como en calcetines es primordial para completar la compra adecuada. Según Noelia Chaqués “se recomienda adquirir un calzado fabricado con materiales naturales que permitan la transpiración, como la piel natural y nunca el plástico, ya que evita la sudoración excesiva y el mal olor. Lo mismo para los calcetines: fibras naturales como el algodón permiten la transpiración normal de los pies para evitar malos olores e hiperhidrosis (exceso de sudoración)”.

Así cambian los pies de los niños

A medida que el niño va creciendo, su pie va cambiando. Al principio tienen una planta muy ancha con una almohadilla grasa a nivel del arco plantar que hace que tengan un pie plano durante sus primeros años. A medida que el pie se va desarrollando, la planta deja de ser tan ancha y a los 5 años la mayoría de los niños ya tiene el arco plantar bien definido.

No pasa nada si los niños caminan descalzos siempre que el terreno lo permita, por temperatura y condiciones de seguridad. Caminar descalzo en ciertas superficies como la arena de la playa es muy recomendable para el desarrollo de la musculatura, siempre vigilando que no haya objetos con los que puedan lastimarse.

Existe además el mito que caminar descalzo provoca resfriados; algo que los especialistas niegan. Uno de los mitos al que sí debemos hacer caso según los doctores es que es desaconsejable aprovechar el calzado de un niño para otro ya que cada pie amolda el calzado de una forma distinta.

Marisol Nuevo Espín
Asesoramiento: Dra. Noelia Chaqués, podóloga del Hospital Vithas Virgen del Consuelo. Dr. Ballester, responsable de la unidad del Pie de Creu Blanca

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