Actualizado 28/07/2021 12:55 CET

9 actividades divertidas para aprender en verano

Aprender en verano también puede ser súper divertido
Aprender en verano también puede ser súper divertido - ISTOCK

Después de todo un curso lleno de deberes y exámenes, los más pequeños están deseando disfrutar de sus vacaciones. Por eso, en lugar de pedirles que lleven a cabo más tareas académicas, podemos planificar para ellos actividades culturales y entretenidas que pueden enriquecerles en muchos sentidos.

El verano es una etapa que debe suponer desconexión, relajación y renovación cognitiva. Es necesario que los niños tengan la oportunidad de romper con la rutina y con la exigencia tan estricta de horarios, actividades y áreas del curso escolar.

Durante la primera semana de las vacaciones, nada más acabar el colegio, es recomendable que los niños puedan desconectar del todo cognitivamente. El cerebro también necesita su descanso para poder seguir aprendiendo. Pero, a partir de ese descanso es interesante aprovechar el verano para poder aprender sin la presión de sentirse evaluados ni tener que lograr unos objetivos determinados.

Se suele caer en la equivocación de pensar que el verano es para no hacer nada relacionado con el aprendizaje, pero es un muy buen momento para lograr que los niños aprendan de forma distendida y sin presión. El cerebro estará mucho más relajado que durante el curso y, por lo tanto, se podrá absorber el aprendizaje con mayor facilidad y fluidez.

No se trata de ponerles a estudiar constantemente ni de estar rodeados de libros de texto. Esto ya lo han hecho durante todo el curso. Se trata de acercarles al conocimiento de manera vivencial y con experiencias positivas y cercanas.

Algunas sugerencias para lograr ese acercamiento al conocimiento y la cultura pueden ser las siguientes:

Potenciar momentos de lectura relajados y en familia

1. La lectura no tiene por qué ser una actividad individual ni aislada, sino que puede ser compartida.

- Una posibilidad es compartir el mismo espacio mientras todos los miembros de la familia leen y así crear un clima favorable y motivante para ello.

- Otra posibilidad es que uno de los miembros de la familia pueda leer una parte de un artículo o un capítulo de un libro contextualizándolo y los demás lo puedan escuchar para, posteriormente, hacer juegos de adivinar cómo continúa la historia, planteando preguntas de interés de por qué sucede la historia de este modo, qué se persigue con esa historia, etc... En definitiva, se trata de hacer pensar, generar pensamiento con posibles opciones, saber relacionar ideas, organizar conceptos, potenciar el vocabulario y la expresión oral. Por medio de un juego sencillo se pueden lograr objetivos muy interesantes, tanto de desarrollo cognitivo, como familiar.

2. Los niños deben ver a sus padres y a otros adultos leer

Es muy positivo que los niños vean a sus padres con un libro en las manos y para ello hay que ser capaces de organizar en casa momentos y espacios para cada uno. Esto no significa que siempre que estemos todos juntos debamos hacer la misma actividad, sino que debemos saber compartir tiempo juntos, realizando cada uno sus propios hobbies. Generalmente, suele suceder que, en edades tempranas, los padres dedican todo su tiempo a los hijos y renuncian a sus propios hobbies el tiempo que están con ellos. En este caso, abandonar la lectura para estar con ellos supone dejar de darles un buen modelo. Es por ello que, lo recomendable, es realizar algunos de los hábitos que los padres poseen delante de los niños para que estos les vean y aprendan de esto.

3. Leer relajados

La lectura es una actividad placentera y que sirve para entretener, además de aportar un desarrollo cultural y enriquecimiento humano muy grande. Para mostrar a los hijos que leer es agradable, satisfactorio y relajante hay que realizar la actividad de este modo. Propiciar un ambiente, clima y tiempo especial para ello. No tiene sentido ponerse a leer de pie, mientras se llama la atención constante a los niños o haciendo cualquier otra cosa a la vez. Esto significa que no es bueno cualquier momento para leer. Podemos aprovechar para hacerlo durante el tiempo en el que los niños están practicando sus hobbies que les hagan sentir más relajados, centrados y tranquilos. Ellos tendrán un ambiente propicio para su hobby y también nosotros. Podrán percibir cómo disfrutamos con lo que estamos haciendo y ello les puede invitar también a querer hacerlo.

Organizar viajes culturales o visitas a ciudades de interés cultural

Además de pasar tiempo en familia y descansar en espacios como playa o montaña, el verano es un buen momento para poder organizar visitas a ciudades que no se conocen y que puedan aportar un enriquecimiento a los niños. Cada ciudad, pueblo y país nos da la oportunidad de conocer costumbres y tradiciones que confieren un estilo de vida y una cultura determinada. Asimismo, cuentan con una historia concreta y conocerla hace crecer a la persona y abre sus mentes para ser más completos como personas.

El mejor modo de descubrir una nueva cultura es viviéndola, teniendo la oportunidad de compartir momentos y sentimientos con las personas que viven en ella y aprendiendo a tolerar y respetar a cada uno de ellos.

Visitar la biblioteca de manera habitual

Hoy en día cada vez están más preparadas las bibliotecas para niños pequeños, incluso se cuentan con espacios propios para especialmente pensados para ellos. Se puede pasar un tiempo agradable con ellos ayudándoles a descubrir libros interesantes y enseñándoles cómo hacer un uso eficaz de la biblioteca y de los diferentes recursos que podemos encontrar en esta.

El uso de la biblioteca se suele asociar al invierno, pero también es positivo aprovechar las vacaciones estivales, ya que encontraremos que hay menos gente y contaremos con más tiempo para poder estar en familia y enseñar el funcionamiento de este centro.

Literatura infantil

Durante el curso escolar los niños se ven obligados a leer una serie de títulos que van a ser exigidos dentro de los objetivos curriculares. Esto les implica una lectura forzada y, por lo tanto, en muchas ocasiones, puede que poco motivante para ellos. Es interesante que en las épocas de desconexión aprovechen a elegir temas y estilos de libros variados que puedan animarles y acercarles a la lectura. Entre los diferentes estilos existentes, es muy recomendable ayudar a los niños a acercarse a la literatura infantil.

Existen grandes obras literarias que les pueden aportar un gran enriquecimiento en cuanto a vocabulario, estructuras lingüísticas y expresión.Para que este trabajo resulte más completo, es interesante explicarles quien es el autor, su biografía y algún dato de interés que pueda resultarles curioso y relevante.

Películas sobre historia

El cine y la televisión son dos herramientas de gran motivación para los niños que les permiten, a su vez, estar tranquilos y centrados. Aprovechando estas ventajas que nos ofrecen, se pueden emplear como un recurso más para el acercamiento hacia el aprendizaje y el conocimiento, pero con cierta medida y control.

Existen películas de contenido histórico para poder ver en familia y comentar a al finalizar. Es muy importante el ejercicio posterior de poder comentar las películas en familia para sacar partido a las mismas y poder trasladarles al momento histórico y los hechos que se suceden en la trama. Si no se hace esta reflexión posterior, no se llegará al mismo nivel de aprovechamiento.

Documentales de naturaleza o animales

La naturaleza y los animales gustan de manera especial a los niños, pero les resulta más interesante ver dibujos animados o películas infantiles. No tienen la iniciativa de ponerse un documental por si solos. Es por ello que deben ser los padres quienes tengan la iniciativa e inviten a que se vean este tipo de documentales y reportajes. Hay que generarles interés y curiosidad y ayudarles a descubrirlos.

Para ello, resultará fundamental estar con los pequeños compartiendo estos momentos, de tal modo que puedan comentar juntos lo que se está viendo, lo que más les gusta, lo que les llama la atención, etc. Una vez que ya desarrollen el interés y gusto por este tipo de actividades les surgirá a ellos, de manera personal, las ganas de verlos y no será necesario acompañarles todo el tiempo, sino que podrá ser una actividad que realicen solos tranquilamente.

Hacer experimentos e inventos

Los niños desde muy pequeños tienen un gran interés por descubrir cómo suceden las cosas, que pasará después, conocer el porqué de algo... Son pequeños científicos e investigadores. En cambio, cuando tienen que estudiar ciencias, conocimiento del medio y materias específicas del colegio no reaccionan con la misma motivación por asociarlo al estudio y al plano académico.

Un modo de acercarles a la ciencia es realizando en casa experimentos en familia e inventos que les permitan aprender de modo experimental y dinámico y descubrir maravillosos procesos de la ciencia desarrollando su imaginación y creatividad, así como sus potencialidades a nivel científico y matemático.

Contar con un diario para fomentar la expresión escrita

Escribir un diario es una clásica actividad que cuenta con numerosas ventajas para la persona. Ayuda a expresar los sentimientos, ordenar pensamientos, ser conscientes de las acciones, reflexionar sobre la propia vida y fomentar la expresión escrita. Al ser una actividad personal e íntima es complicado para los padres poder hacer un feedback de lo escrito, pero el simple hecho de adquirir el hábito de escribir ya favorece la expresión y la escritura de forma inconsciente y cómoda para quien lo realiza.

Acudir a conciertos de música

La música enriquece enormemente a la persona a nivel cognitivo y emocional, es por ello que, cada vez más, se contempla como una herramienta de aprendizaje. El dar la oportunidad a los niños de acudir a conciertos de música de diferentes estilos y artistas les puede generar una estimulación cognitiva muy enriquecedora, así como un hábito muy positivo para la vida y un acercamiento a la cultura natural y espontánea, que les permitirá un gran desarrollo y crecimiento personal.

María Campo. Asesora Pedagógica Eduka&Nature

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