Duelo en niños y su diferencia con el de los padres

¿Cómo Es El Proceso De Duelo En Un Niño?
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Adaptarse a una nueva situación después de un trance duro no es fácil. La muerte de un ser querido, la despedida de los amigos por una mudanza propia o la de estos y muchos ejemplos podrían ponerse sobre cómo en ocasiones hay que hacer frente a duros momentos. El tiempo que tarda en recuperarse una persona de estos contextos se conoce como duelo.

Un proceso que pasa por distintas fases comunes en todas las personas pero que no es igual en adultos que en niños. Los más pequeños de la casa no comprenden conceptos como la muerte ni están preparados emocionalmente para hacer frente a estas situaciones. Comprender cómo atraviesan la pérdida afectiva los más pequeños podrá permitir una ayuda más completa.

Conceptos abstractos

Adultos y niños son iguales en el duelo en tanto que en ambos casos se vive uno de los acontecimientos más estresantes en la vida de una persona. Cada individuo necesita un tiempo variable para la recuperación, tal y como explican desde el Hospital de la Paz en Madrid. En el caso de los niños este proceso puede volverse más lento ya que algunos conceptos son abstractos.

Un ejemplo es el de la muerte. Hasta los 3 o 4 años hay una ignorancia relativa del significado de la muerte y no se considera como algo definitivo. Los niños confunden la defunción con el dormir. Hacia los 4 años, el fallecimiento de un ser querido sigue viéndose como un hecho temporal y reversible, y los muertos tendrían sentimientos y funciones biológicas. Los menores piensan que es posible un reencuentro en un futuro, por lo que no inician la fase de duelo.

En el caso de los niños, la fase de duelo, ya sea por muerte de un ser querido o despedida de un amigo puede dividirse en las siguientes:

- Protesta. El niño no entiende qué ha pasado y por ello llora por ello, entiende que esta situación puede ser reversible.

- Desesperanza. El niño comprende que por mucho enfado que muestre, no puede hacer nada. Este periodo está marcado por una alta apatía al no poder controlar esta situación.

- Ruptura del vínculo. Si bien el niño no olvida a su ser querido, empieza a eliminar esta dependencia y a comprender que es posible seguir adelante.

Ayudar al niño en proceso de duelo

Si bien los niños deben atravesar el proceso de duelo sin saltarse ninguna de las fases, al igual que toda persona ha de hacer, los padres pueden ayudar aclarando algunas de las ideas y evitando que el pequeño pueda atascarse en algunos de estos momentos:

- Recordar que él no tiene la culpa. Tanto en la muerte de un ser querido como en otras despedidas, los niños pueden sentir que ellos han tenido alguna responsabilidad. Los padres deben indicar que no es así y que hay situaciones que no pueden controlar.

- También hay que divertirse. Un momento tenso en los niños, y que se acentúa en adolescentes, es sentir culpa cuando al final del duelo empiezan a pasarlo bien. Los padres deben recordar que también tienen derecho a disfrutar y que no ocurre nada malo por rehacer una vida.

- Mantenerse física y emocionalmente cerca. Los niños deben sentir que tienen un fuerte apoyo por parte de sus seres queridos y que si hay momentos en los que caen, pueden pedir ayuda.

Damián Montero

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