Actualizado 08/06/2021 09:07 CET

5 formas de ayudar a los niños a manejar su frustración

Cuando las cosas no salen bien: consejos para niños
Cuando las cosas no salen bien: consejos para niños - ISTOCK

Criar niños felices y seguros de sí mismos implica ayudarlos a sobrellevar la decepción. Como padres deseamos protegerlos, nutrirlos y darles todas las oportunidades para tener una vida feliz. Sin embargo, al mismo tiempo, los niños deben aprender a afrontar las frustraciones y las desilusiones.

Afortunadamente, existen frustraciones desde el principio de la vida, como cuando los bebés quieren un biberón y tienen que esperar incluso unos minutos mientras lo preparas. Más tarde, cuando son pequeños, tienen que esperar hasta que puedan lograr por sí solos ir al baño o es posible que deban adaptarse a convivir con un hermano recién nacido, etc.

Aprender a manejar y superar las frustraciones fortalece la capacidad de recuperación, pero puede ser difícil para los padres dar un paso atrás y dejar que los niños se las arreglen solos.

5 estrategias para ayudar a los niños a superar la frustación 

Estas estrategias les pueden ayudar a sobrevivir a las lágrimas o las rabietas cuando tienes que decir "todavía no" o "no", sin dejar de ser solidario y cariñoso:

1. Mantén la calma
Puedes estar pensando: "Es más fácil decirlo que hacerlo". Si bien puedes sentirte ansioso, enfadado o incluso avergonzado cuando tu hijo está llorando, es importante que mantengas la calma. Es útil recordar que ser un buen padre no significa que tu hijo siempre esté feliz y recordar que la frustración apropiada para su edad eventualmente pasará y que ambos pueden sobrevivir.

2. Sé consistente
Todos los niños necesitan saber que pueden contar con sus padres para guiarlos, apoyarlos, atender sus necesidades esenciales y amarlos. Incluso en tiempos de conflicto, saber cómo actuará cuando esté molesto puede conducir a la seguridad y la comodidad en la relación, incluso si simultáneamente conduce a la frustración cuando dices que no con calma. Mantenerse constante puede ser de gran ayuda cuando las cosas se ponen difíciles.

3. Si no tienes una buena razón para decir que no, ¿por qué no decir que sí?
La crianza de los hijos puede y debe estar llena de momentos especiales. Por lo tanto, darles a tus hijos lo que quieren y ver su agradecimiento y felicidad puede ser gratificante. Entonces, diviértete en los momentos apropiados. Eso ayudará a construir una relación cercana y saludable.

¿Cuándo no deberías ceder? Algunas pautas rápidas:
- Por supuesto, puedes decir que no si tu hijo quiere hacer algo que sea realmente peligroso (por ejemplo, si tu hijo pequeño quiere correr a la mitad calle para recuperar una pelota).
- Cuando quiere que compres un juguete que realmente no te puedes permitir.
- Si comienza a atacar física o verbalmente a alguien (por ejemplo, si tu hijo intenta golpear a otro niño en la cabeza con un juguete para tomar el juguete del otro niño), etc.

4. El momento adecuado para hablar
Seguramente hayas notado que hablar con tu hijo cuando está muy emocional puede no ser muy productivo. Sin embargo, los niños a menudo quieren respuestas inmediatas y obtener lo que buscan al instante. Si vas a darles lo que quieren, decirles esto y explicarles su razonamiento de inmediato a menudo genera sonrisas y entusiasmo para ellos. Pero si la solicitud no es realista o es algo que no puede o no debe cumplir, explicar esto a un niño persistente solo puede generar conflicto y una mayor insistencia.

Si tu hijo se siente frustrado, puede ser mejor esperar hasta que ambos estén tranquilos en lugar de decir que no de inmediato y quizás si esta enfadado ni siquiera escuche tu razonamiento.
Intenta elegir un momento en el que esté más tranquilo y tu haya tenido tiempo para pensar. .

5. Practica buenas habilidades de comunicación
¡Los niños a menudo aprenden habilidades siguiendo el modelo de sus padres! Por lo tanto, mientras tratas de comunicarte con tu hijo, concéntrate en ser paciente, escuchar con atención y respeto y recordar ser un modelo a seguir para la resolución de problemas.
- Escucha a tu hijo. Hazle saber que estas interesado en escuchar, en una conversación respetuosa y tranquila, lo que quiere y por qué; es muy importante que prestes atención a su "por qué". Los niños se benefician al ver que los adultos los miran y escuchan en silencio mientras formulan sus pensamientos.
- Utiliza declaraciones en "primera persona". Si estás tratando de explicar por qué no estás cediendo a ua solicitud suya, es posible que el uso de mensajes en primera persona, utilizando la palabra "Yo" pueda ser útil. 
- Pídele que repita lo que le has dicho. Es importante que comprendas la solicitud de tu hijo; pero también es importante que tu hijo comprenda tu lógica y posición. Esta es una buena habilidad para desarrollar, incluso en ocasiones en las que dijiste que sí, para que aprenda a reformular tu lógica y a concentrarse en ella en una variedad de situaciones.

En resumen, estos pasos pueden ayudarte a aumentar la comunicación y la comprensión. Permitir que tus hijos aprendan a lidiar con la frustración apropiada para su edad también les permite prepararse para enfrentar el mundo que les espera más adelante en la vida.

Gabriela García González. Autora del libro El Poder de Tu Resiliencia y de La Mejor Coach para tus Hijos ¡eres tú! es una referente del Coaching para Niños y el Empoderamiento infantil y Femenino. Educadora, Experta en Desarrollo Personal integral, Conferencista internacional y Formadora de Emprendimientos desde el Ser para mujeres.

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