El castigo físico no tiene beneficios en la educación de los niños

El castigo físico no tiene ningún efecto positivo en los niños.
ISTOCK

Existen muchas formas de educar a los hijos desde las más estrictas, hasta otras más permisivas y todas dan lugar a diferentes tipos de padres según el modelo de educación a seguir. Recientemente han surgido distintos estudios que destacan los beneficios de los diferentes estilos de crianza, y también otros que señalan las consecuencias negativas que puede tener aplicar el castigo físico a los niños.

Recurrir a estas prácticas para tratar de educar a los más pequeños es una mala decisión y así lo indican estudios como el realizado en común por las universidades de Míchigan y de Texas. En el queda demostrado que los azotes a los más pequeños no tiene ningún efecto positivo en la crianza de los hijos.

Consecuencias a largo plazo del castigo físico a los niños

Los investigadores dictaron que no solo los azotes no presentan ningún beneficio en la educación de los más pequeños, sino que además tiene consecuencias a largo plazo. A menudo se piensa en lesiones u otras heridas derivadas de estas prácticas, pero poco se piensa en el futuro. Con el paso de los días, meses o años, los niños van manifestando estos efectos.

Este estudio a largo plazo ha ido comprobando la evolución del castigo físico a lo largo de 50 años. Generaciones pasadas recurrieron en mayor medida a cachetadas y azotes con el fin de erradicar un comportamiento positivo. ¿En qué tipo de adultos se han convertido aquellos menores? Los resultados comprobaron la presencia de "efectos involuntarios" en estos casos.

Aquellos adultos que habían recibido este tipo de castigos durante su infancia, presentaban comportamientos más antisociales y tenían a presentar más casos de trastornos mentales como depresión. En los casos en donde estas personas habían formado una familia, tenían una mayor tolerancia a admitir el azote o la cachetada como una respuesta a una mala conducta.

Efectos directos del castigo físico sobre los niños

Si bien este estudio ha detectado estos efectos a largo plazo del castigo físico, desde Save the Children destacan otras consecuencias más inmediatas:

- Daña la autoestima, genera sensación de minusvalía y promueve expectativas negativas respecto a sí mismo.

- Les enseña a ser víctimas. Las agresiones no les "prepara para la vida", sino más proclives a convertirse en víctimas.

- Interfiere sus procesos de aprendizaje y el desarrollo de su inteligencia, sus sentidos y su emotividad.

- Se aprende a no razonar. Al excluir el diálogo y la reflexión, dificulta la capacidad para establecer relaciones causales entre su comportamiento y las consecuencias que de él se derivan.

- Les hace sentir soledad, tristeza, abandono.

- Incorporan a su forma de ver la vida una visión negativa de los demás y de la sociedad, como un lugar amenazante.

- Crea un muro que impide la comunicación entre padres e hijos y daña los vínculos emocionales creados entre ambos.

- Les hace sentir rabia y ganas de alejarse de casa.

- Engendra más violencia. Enseña que la violencia es un modo adecuado para resolver los problemas.

Damián Montero

Te puede interesar:

- El maltrato infantil empeora la salud en la madurez

- El bullying tiene peores consecuencias mentales que el maltrato

- El 'sexting' y el 'ciberbullying' aumenta el riesgo de depresión

Boletín de Logotipo Hacer Familia

Recibe un email cada día con las noticias más importantes.