Actualizado 31/08/2021 08:34 CET

Los tres valores que aporta el voluntariado en la educación de tus hijos

El coluntariado brinda numerosos valores, según los pediatras americanos.
El coluntariado brinda numerosos valores, según los pediatras americanos. - ISTOCK

La educación de los hijos es un proceso en el que no solo hay que enseñar a dominar habilidades como el habla o la capacidad de andar. También significa transmitir importantes valores con los que empezar a formar una buena persona y, a la larga, un adulto ejemplar. En este sentido el estilo de crianza por el que se apueste tendrá mucho que ver. Y, si bien cada familia es un mundo, hay ciertos aspectos a tener en cuenta.

Un ejemplo es el que brindan desde la Academia Americana de Pediatría, entidad desde la que se recomienda apostar por los siguientes valores: confianza, conexión y carácter. Tres aspectos con los que formar una aptitud como es la competencia y un buen carácter basado en la resiliencia, sabiéndose adaptar a cada situación y siempre encontrando la mejor manera de salir adelante frente a las adversidades.

Competencia, como actitud

Los pediatras americanos indican que cuando los niños participan de manera en actividades de voluntariado, desarrollando nuevas competencias al dar y al recibir. De esta forma se descubren nuevos intereses y talentos que quizá no sabían que tenían. Si un proyecto implica recaudar dinero para una buena causa, por ejemplo, los más pequeños aprenden que pueden tocar a las puertas de otros, hablar con los adultos de manera cortés y convincente, dar cuenta de los fondos recaudados y enviarlos.

De esta forma aprenden destrezas claves individuales tales como la organización y la responsabilidad, y aprenden la lección más importante-haber logrado hacer algo significativo. Al contribuir a los esfuerzos de otros o algo que es superior los niños adquieren más experiencias en la vida y llegan así a creer que pueden con todo lo que se propongan. Logran obtener un sólido sentido de lo que son capaces y de su valor propio.

El valor de la confianza

Cuando los niños llevan a cabo es esfuerzos para ganar confianza se vuelven más seguros de sí mismos porque han demostrado sus habilidades. Cuando los jóvenes contribuyen y marcan la diferencia en el mundo o en la vida de los demás, generalmente reciben comentarios positivos por sus esfuerzos, lo que añade aún más a su confianza y resiliencia. Los niños que sirven como voluntarios y contribuyen a causas loables no sólo ganan confianza, pero también evitan problemas.

Aprender a relacionarse

Contribuir también ayuda a los jóvenes a forjar vínculos con sus vecinos, compañeros de escuela y con el resto del mundo. Al participar en proyectos de servicios en su comunidad o en colectas de alimentos, medicamentos, lápices y papel para las escuelas en todo el mundo, los niños adquieren un sentido de propósito personal. Pueden ver más allá del horizonte cercano y reconocer el lugar que tienen en su familia humana y en todo nuestro planeta. Mientras más fuerte sientan conexión con sus iguales, mayor resiliencia consiguen.

La forja del carácter

Fortalecer el carácter desarrolla características muy importantes tales como la responsabilidad, la generosidad, y la bondad. Los comentarios positivos que reciben por los esfuerzos realizados y su propia satisfacción de haberlos realizados también realza el carácter. Mientras más se les reconozca su generosidad y su bondad, probablemente logrará que sean más generosos y bondadosos. También hay que recordar que los adultos precisan que la gente joven contribuya.

Damián Montero

Te puede interesar:

- El 90% de los refugiados de Sudán del Sur son mujeres y menores

- La solidaridad, educar en valores

- Aprendiendo a ser solidarios

Contador