Los riesgos de la adolescencia prolongada

La adolescencia se alarga en el caso de muchos jóvenes.
ISTOCK

Son muchas las etapas que una persona pasa hasta alcanzar la etapa adulta. Desde que son bebés, pasando por su infancia, preadolescencia, juventud y al final la madurez, son pasos que hay que dar. Pero no todos tienen el mismo ritmo y en ocasiones alguien puede precisar de más tiempo para completar estos pasos a lo largo de su desarrollo.

Sin embargo, permanecer demasiado tiempo en una de estas etapas es contraproducente. Es el caso de la adolescencia prolongada, es decir, mantener comportamientos que se suponen corresponden a una edad ya superada. En algunas ocasiones esto se debe a que los jóvenes no poseen los recursos necesarios para poder emanciparse o porque evitan las responsabilidades de la vida adulta.

La función de la adolescencia

Como ya se ha dicho, toda etapa en la vida cumple una función en concreto. La adolescencia en concreto sirve para terminar de perfilar los comportamientos sociales y empezar a moldear cómo será la personalidad adulta de cada individuo. También supone una época en la que cada vez se asumen más responsabilidades y la independencia va ganando terreno.

Por último, este proceso de maduración termina con la emancipación de los jóvenes. Una vez que los hijos se marchan de casa y forman su propio hogar asumen la total responsabilidad de su vida. Para poder asegurar que una persona llega completamente preparada a este momento, antes hay que pasar por la tapa etapa de la madurez.

Sin embargo, en los últimos tiempos los jóvenes españoles tardan más en emanciparse. Esto hace que el proceso antes mencionado no pueda completarse, tal y como afirma el orientador familiar Luis Rodríguez Molinero. Permanecer al abrigo de los padres en una edad a la que se supone tendría que haberse producido la independencia alarga el proceso más de la cuenta, impidiendo que se alcance la madurez.

Motivos que alargan la adolescencia

Rodríguez Molinero identifica los siguientes motivos que hacen que los jóvenes españoles alarguen su adolescencia:

- "Con lo bien que estoy". A los padres españoles les gusta que sus hijos estén en casa y no desean verlos marcharse. Sin embargo alargar este proceso no es producente, los padres deben aceptar que los hijos son capaces de actuar por ellos mismos y animarlos cuando quieran salir de esta zona de confort.

- Miedo a salir de la zona de confort en relación con lo anterior son los hijos quienes no quieren irse de casa. Los padres deben hacer saber a sus hijos que son muy capaces de actuar por ellos mismos sin ayuda de sus progenitores.

- Padres helicóptero. Aquellos padres que escriben todo el camino de sus hijos evitan que esos sean capaces de elegir y que puedan alcanzar la total autonomía que supone la emancipación.

Damián Montero

Te puede interesar:

- Los jóvenes se independizan cada vez más tarde

- A por la primera vivienda: acceder al mercado inmobiliario

- La familia tradicional en Europa

- Cuando los hijos se emancipan

- Adolescente en casa

Contador
Boletín de Logotipo Hacer Familia

Recibe un email cada día con las noticias más importantes.