Días de frío, fiebre y tos. ¡A cuidarse!

Cómo evitar el frío y los problemas derivados de él.
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El invierno trae frío y con la bajada de temperaturas suelen aparecer numerosos problemas de salud típicos de esta época del año. Fiebre y tos son dos compañeros indeseables que suelen hacer acto de presencia en estos días. ¿Cuál es la mejor respuesta a esta situación? La prevención y, en última instancia, el cuidado de aquellos que caigan enfermos por este contexto tan adverso.

Desde la Asociación Española de Pediatría y de Atención Primaria, AEPap, son conscientes de esta situación. Por ello, ofrecen numerosos consejos con el fin de que las familias puedan extremar los cuidados durante esta época del año. Bien para poder prevenir los distintos problemas que irán apareciendo o bien porque sea necesario atender a quienes caigan enfermos.

Prevención del frío

Si el frío es el enemigo a combatir, ¡a luchar contra él! Para ello AEPap recuerda los consejos que se brindan desde la Academia Americana de Pediatría y con los que se puede contrarrestar la bajada del mercurio durante el invierno:

- Vestir con ropas abrigadas a sus bebés y niños para actividades al aire libre. Varias capas delgadas los mantendrán secos y abrigados. No olvidarse de botas y guantes.

- La regla general para bebés más grandes y niños pequeños es vestirlos con una capa más de ropa de la que un adulto usaría en las mismas condiciones.

- Cuando se viaje en coche, los bebés y los niños deben ponerse capas delgadas y ajustadas en lugar de abrigos abultados.

- No deben de haber mantas, edredones, almohadas, protectores de cuna, pieles de oveja y otra ropa de cama suelta en el lugar donde duerme el bebé porque estos objetos se relacionan con la muerte causada por asfixia.

Y si ya se ha enfermado

¡Nadie es infalible! Si el invierno ya hecho que estos problemas afecten a algún miembro del hogar, lo mejor es ponerse a trabajar en cuanto antes. Éstas son algunas de las situaciones que pueden advertirse y los correspondientes consejos:

- Catarro. Se busca aliviar los síntomas y prevenir, en lo posible, que haya complicaciones. No se puede atacar la causa. Lo normal es que se curen de forma espontánea. Es mejor evitar el uso de medicamentos que, por lo general, no hacen falta.

El lavado nasal con suero fisiológico puede aliviar en algunos casos. El empleo de medicamentos no tiene grandes efectos como para recomendar su uso en todos los casos. Los antibióticos no acortan su duración ni hacen que no se compliquen. Su uso favorece el desarrollo de resistencias a éstos. Sólo los analgésicos-antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno, etc.) y no de forma sistemática, sirven para aliviar los síntomas.

- Laringitis. Si tiene fiebre o dolor de garganta, puede darle paracetamol o ibuprofeno, a las dosis recomendadas por su pediatra. Al niño se le deberán ofrecer líquidos frescos. El aire húmedo permitirá que los mocos sean menos espesos y le da una sensación de confort al niño.

- Gripe. El cuidado básico es el descanso. También hay que acordarse de abrigar o desabrigar según la sensación de frio o calor que tenga el niño y ofrecerle abundantes líquidos. En lo que a medicamentos se refiere, tomar paracetamol o ibuprofeno, sin alternarlos, para aliviar el dolor y la fiebre. Se desaconseja totalmente el uso antibióticos y la aspirina, especialmente en niños y adolescentes.

Damián Montero

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