Actualizado 02/05/2021 20:46 CET

Escayola en niños, ¿cómo ayudarles a llevarlas?

Todo lo que debes saber sobre las escayolas de tus hijos.
Todo lo que debes saber sobre las escayolas de tus hijos. - ISTOCK

Los accidentes pasan y en algunas ocasiones el juego del niño puede terminar en una lesión que se traduce en fractura. Lo que significará que el pequeño tendrá que llevar una escayola hasta que esta parte de su cuerpo vuelva a estar al 100%. Sin embargo, no es una situación fácil, ya que supone la inmovilización de una articulación que seguramente utilice a menudo. Adiós al juego, adiós a una vida normal.

Si bien es cierto que el tamaño de la escayola y la zona inmovilizada va a depender del tamaño de la fractura y del hueso afectado, van a producirse cambios en su vida. Del mismo modo, la gravedad de la situación determinará la cantidad de tiempo que el niño la porte. ¿Qué hacer en estos momentos? ¿Cómo ayudar a que el pequeño entienda la situación? Desde la Asociación Española de Pediatría y Atención Primaria, AEPap, se dan las siguientes pautas.

Escayola y colegio

En la mayoría de los casos los niños pueden ir al colegio con la escayola sin ningún problema. Habrá que tener en cuenta que los alumnos no podrán practicar ningún deporte en estos momentos. Si estamos hablando de fracturas más graves y que requieran de reposo para ayudar a que los huesos suelden antes, se recomienda que los pequeños permanezcan en el hogar durante lo que recomiende el médico.

Durante las primeras 48-72 horas es posible que aparezca una pequeña hinchazón en la zona fracturada, dando la sensación de que el yeso esté apretado. Estos son algunos consejos para estos momentos:

- Poner el miembro afectado un poco por encima de la altura del corazón. En el caso de la pierna, se recomienda recostarse y colocarla sobre unos almohadones. Si se trata de un brazo se puede usar un cabestrillo o ponerlo también sobre un almohadón.

- Mover frecuentemente y con suavidad los dedos de la mano o del pie escayolado.

- Aplicar frío mediante una bolsa de hielo cubierta por una toalla fina. La bolsa se coloca en la escayola sobre la zona de la fractura cada dos horas y la dejamos unos 20 minutos. Nunca hay que aplicarlo directamente sobre la piel.

En el caso de que aparezca dolor, se puede aplicar el analgésico que haya aconsejado el médico.

Lo que hay que vigilar

Los padres deben estar atentos a los siguientes puntos ya que podría ser necesaria la ayuda de un pediatra o traumatólogo:

- El dolor se intensifica a pesar de elevar el miembro afectado y haber tomado un analgésico.

- La sensación de hinchazón se hace más intensa a pesar de elevar el miembro afectado y movilizar los dedos.

- La mano o el pie hormiguean o se notan 'como dormidos.

- Los dedos de la mano o el pie están blancos, morados o azulados o muy fríos.

- La piel que rodea la escayola se pone roja o en carne viva.

- El niño no puede mover los dedos de la mano o el pie escayolados.

- La escayola está húmeda sin causa aparente o aparece una mancha de color que pueda deberse a un sangrado o supuración bajo la escayola.

- Fiebre no asociada a otra causa.

Por supuesto, también es importante cuidar la escayola durante todo este tiempo para evitar problemas mayores:

- La mayoría de las escayolas no pueden mojarse, así que hay que tener mucho cuidado. Es mejor el baño que la ducha, y siempre usando un plástico protector y manteniendo la escayola fuera del agua. A los niños pequeños es preferible asearlos con una esponja.

- Nunca hay que introducir objetos por dentro de la escayola. Se puede hacer heridas y estropearla. Tampoco se deben meter por dentro polvos de talco ni cremas. Si le pica mucho puede probar a dar unos golpecitos por fuera o poner un poco de aire frío con un secador si se dispone de uno; seguro que le alivia.

- Se puede dibujar sobre la escayola o ponerle pegatinas, pero no recortarla ni sacar el algodón que tiene dentro, pues entonces se estropea y ya no hace bien su efecto.

- Si un borde le molesta en la piel, díganselo a sus padres para que lo cubran con una gasa o un esparadrapo.

- Si a pesar de cuidarla mucho la escayola se rompe o está muy suelta, será necesario acudir de nuevo al traumatólogo para que se la arreglen o le pongan otra nueva.

Damián Montero

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