Actualizado 14/04/2020 11:21:43 +00:00 CET

Francisco Castaño Mena: "Cuando un niño se divierte con el deporte, no tiene que irse de botellón"

La mejor medalla, su educación
La mejor medalla, su educación - HACER FAMILIA

Francisco Castaño Mena es profesor y actualmente, uno de los referentes en educación de niños y adolescentes de nuestro país. Conoce bien la importancia del deporte en la educación de los niños y en su libro La mejor medalla: su educación, ofrece las claves y los beneficios de educar a nuestros hijos en el hábito del deporte.

Durante 7 años ha dirigido el proyecto Aula Abierta, para estudiantes con riesgo de exclusión social y es cofundador junto con Pedro García Aguado, exjugador de waterpolo, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, presentador de programas de televisión y conferenciante, del proyecto Aprender a Educar, que apuesta por la prevención como el punto de partida para tratar los problemas que afectan a los adolescentes y sus familias.

La verdadera medalla del deporte: la educación

P. ¿Cuáles son las ventajas y beneficios de llevar una vida activa?
R. Las últimas noticias sostienen que España es el segundo país con más obesidad infantil de la Comunidad Europea. Eso nos debería preocupar. Ahora los niños están todo el día con las tablets, ordenadores, móviles... y están descuidando el deporte.

P. ¿Qué enseña el deporte a los niños?
R.
El deporte tiene múltiples ventajas educativas: enseña valores, formas de comportarse, a respetar normas y límites, compañerismo, humidad y, sobre todo, enseña una cosa muy importante para la vida: a frustrarse. Cuando a un niño no le salen las cosas como quiere, el deporte enseña a gestionar esa frustración y hace ver a los niños que las cosas tardan en llegar. Vivimos en el mundo de la inmediatez, donde todo lo quiero ya y con un simple toque con el dedo en la pantalla tengo lo que deseo. Los padres y madres en muchas ocasiones corremos para darles todo, pero la vida no funciona así. Hay que tener paciencia. El deporte hace que el niño interiorice esto.  

P. El deporte es un juego, ¿la diversión es también un objetivo?
R. Hay que tener en cuenta lo más importante: los niños han de hacer deporte y el objetivo es que se diviertan. Cuando les preguntamos a los padres y a las madres por qué llevan a sus hijos a hacer deporte, todos me dicen lo mismo "para que se diviertan". No se nos puede olvidar que los niños se tienen que divertir haciendo deporte y tienen que disfrutar. Lo más importante de todo es que se diviertan y luego extraer todas estas cosas: valores, normas, pautas y frustración. 

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P. ¿Cuál debe ser el papel de los padres en el deporte de sus hijos?
R. El comportamiento de los padres delante de los hijos lo resumiría con una frase que me gustó mucho cuando la leí de Umberto Eco "Nosotros somos lo que nos enseñaron nuestros padres cuando no nos enseñaban nada". Nuestros hijos se reflejan en nosotros, eso está claro. Les estamos pidiendo que respeten a los demás, que sean compañeros... Si este hijo está el domingo en el partido y ve a su padre en la grada con una actitud poco educativa, el niño no aprenderá estos valores. Otra cosa que tampoco deben hacer los padres y madres es presionar a los hijos. Si un chico o chica tiene condiciones y se quiere dedicar ya llegará. En el momento, que lo disfruten y lo pasen bien.

P. ¿Qué opinas de esos padres manager y representantes que vemos en los partidos los fines de semana? 
R. Si llevo a mi hijo a hacer deporte para que sea un campeón y le estoy constantemente presionando, estamos equivocándonos. Así no se educa. El problema llega cuando nos convertimos en padres de Cristiano Ronaldo, Messi o Rafa Nadal. Todos queremos que nuestros hijos sean campeones, pero lo que me gustaría transmitir es que los padres no somos entrenadores, ni representantes, somos sencillamente padres. Llevamos a nuestros hijos a hacer deporte para que aprendan los valores que les brinda la actividad deportiva.

P. En cuanto a los tipos de padres, hablas de padres negativos en el plano deportivo...
R. Los tipos de padres se definen por el comportamiento que tienen ante las aptitudes de su hijo. Tenemos diferentes tipos de padres negativos, como el frustrado. Yo recuerdo que cuando era pequeño todos los padres tenían el peso de intentar que todos fuéramos a la universidad. Las circunstancias de entonces no permitían que esto sucediera y era el "quiero que llegues a donde no he llegado yo". Ahora esto ocurre con el deporte. Así, el padre frustrado es al que le hubiera gustado ser futbolista o ciclista y presiona a su hijo para que haga ese deporte. No debemos olvidar que ha de ser el niño el que tiene que elegir el deporte. Luego está el padre pesado que está todo el rato hablando de lo bien que se le da a su hijo el deporte: con los amigos, en la escuela, delante de los otros niños, incluso con su propio hijo. No tiene otro tema de conversación.

Otro tipo de padre negativo es el machaca al hijo y le dice que no va a llegar a nada, y se enfada cuando el hijo juega mal"

El padre entrenador es aquel que desautoriza a un profesor o a un entrenador, cuando éste intenta hacer su trabajo de la mejor manera posible y hoy en día las federaciones obligan a éstos a tener un título. Los padres entrenadores también son negativos porque contradicen al verdadero entrenador. Sólo consiguen marear al niño ya que no sabe si hacer caso a su padre o al entrenador. Además desautorizas a un profesional, y en un futuro tu hijo no respetará a sus maestros.

P. ¿Cómo son los padres positivos?
R. Los padres positivos son los que acompañan a sus hijos, independientemente del puesto en el que hayan quedado. Les preguntan; ¿te lo has pasado bien? Si, pues ya está. Dentro de los positivos, destacaría al padre taxista que es al que le toca llevar a sus hijos a entrenar, y se lo toma como una forma de educarlo. Otro tipo de padre positivo es el padre que suma ayuda al hijo, está involucrado en los clubs, colabora. Es bueno que tu hijo vea que te involucras en el club. Normalmente en los clubs que no son de élite, necesitan a personas que ayuden a poner carteles, los conos, etc. Este sería el padre idóneo.

P. ¿Cuál es el objetivo de que un niño haga deporte?
R. El objetivo de que un niño haga deporte es que aprenda unos hábitos de vida saludables y que se mantenga haciendo deporte el máximo tiempo posible. Esto le ayudará a tener una vida más plena. Cuando uno hace deporte se siente muy bien, libera endorfinas y disminuye el estrés. Los niños deben aprender esto, al mismo tiempo que la filosofía del deporte y los valores postivos que aporta. Lo bueno que tiene el deporte son los valores y hay que intentar enseñarles que esos valores se utilizan también en la vida real mediante mensajes. 

P. ¿Cómo conseguir que descubran, por ejemplo, el valor de la superación individual?
R.
Pongamos un ejemplo: se debe generar mentalidad de crecimiento. Esta no se adquiere exigiéndole a tu hijo que llegue a una meta, sino valorando sus pequeños logros. Si nada en la piscina normalmente y tarda un minuto, si hoy hace 54 segundos, fenomenal, valóralo, pero no le exijas que llegue a 45 segundos porque si no llega, se va a venir abajo. Si animas a tu hijo verá que poco a poco con esfuerzo su marca irá mejorando. Así el relacionará los valores y el esfuerzo.

P. ¿Y el valor de la humildad en una sociedad tan competitiva?
R. Estamos en una sociedad muy sobreprotectora en la que mi niño es un rey y no le tiene que pasar nada.

Si endiosas a tu hijo, no aprenderá el valor de la humildad"

Si gana y sólo le dices lo bueno que es, irá por la vida de subido, hasta que llegue alguien que sea mejor que él. Luego estos niños no saben gestionar esto. Por eso, es muy importante dar la mano al otro equipo haya ganado o perdido. Esto se llama humildad. 

P. El deporte, ¿también enseña responsabilidad?
R. El día a día de la actividad deportiva es lo que enseña responsabilidad. Si tú le preparas la bolsa de deporte al final no aprende, y si un día te dejas algo te echa la bronca porque no le has metido las zapatillas. Debe entender que esta es su labor. Yo pongo un ejemplo real en el que a mi hijo se le olvidaron las zapatillas y ese día no entrenó, yo no fui a buscarlas. ¿Sabes cuantas veces se le han vuelto a olvidar las zapatillas? Ninguna.

P. Y cuando se apuntan a algo... y luego quieren dejarlo porque no les gusta
R. En cuanto al valor del compromiso, los que tienen que elegir el deporte son ellos. Pueden ir tres o cuatro días y si les gusta ese deporte se apuntan, y una vez lo han hecho aguantas hasta final de curso. Hay niños que en un curso han practicado tres o cuatro disciplinas. Esos niños aprenden que si algo no les gusta lo pueden cambiar rápidamente, y eso no funciona así. Si el año que viene no te gusta, harás otra cosa. 

P. ¿Por qué crees que el deporte les puede apartar de las drogas, de abusar de salir por las noches, del alcohol...?
R.
Vivimos en un país en el que se asocia el divertirse con irse de fiesta. Cuando un niño se divierte con el deporte, no tiene porqué irse de botellón. Ahora tenemos el problema de las nuevas tecnologías, si esos chicos llegan a generar dependencia será una conducta de riesgo. ¿Cómo se evitan? Con 13 años algunos niños comienzan a fumar o han probado la marihuana, me cuenta mi hijo. Pero mi hijo dice el viernes por la noche “tenemos que dormirnos pronto porque mañana tengo entreno” ¿esto evitará que pruebe sustancias? No lo sé, pero si que es cierto que ellos se van a cuidar o procurar no machacarse el cuerpo, porque en el deporte se lo están pasando bien. Lo que nos interesa es que en la adolescencia continúen. El objetivo es que hagan deporte siempre.

P. ¿Por qué consideras un fracaso que se abandone el deporte en la adolescencia?
R. Porque el deporte evita conductas de riesgo y en la adolescencia es la mejor manera de prevenir adicciones. Esas adicciones surgen, en ocasiones, buscando una forma de divertirse. Los padres debemos estar alerta justo en este momento. Si tú presionas a tu hijo para que practique ese deporte cuando llegue a la adolescencia ¿qué va a ocurrir? Que será rebelde, y basta que se haya sentido presionado para que no quiera saber nada del deporte. Lo mejor es dejarles, animarles, decirles "qué bien te lo has pasado", valoremos su esfuerzo. Y enseñémosles a superarse a sí mismos, no a los demás y luego el tiempo dirá.

P. ¿Cuál sería la conducta ideal de un padre que educa a sus hijos con el deporte?
R.
Los padres que pretenden que su mejor medalla sea la educación son los que intentan no presionar a sus hijos sino acompañarles, son los que no hablan mal de sus compañeros, ni critican las aptitudes de otros rivales, son los que respetan las decisiones que toman los entrenadores, los que comparten los mismos valores del club, investigando qué valores transmite, que tipos de entrenamiento tienen etc. Son también los que valoran el esfuerzo de sus hijos y entienden que la competición no es un fin para que haga deporte sino un medio para aprender.

P: ¿Qué errores deben intentar no cometer los padres?
R. En mi opnión, lo más importante es no presionarles. Al contrario, los padres debemos acompáñales cuando tengan un mal resultado y se frustren. Tampoco debemos obligarles a entrenar más, ni presionarles para hacer ejercicios extra porque los niños se pueden quemar. Un niño tiene que tener tiempo para divertirse, para aburrirse, etc. Lo fundamental es que se diviertan haciendo deporte y los entrenadores saben cuánto han de practicar en relación a su edad. Y por último, evitar descargar adrenalina desde la grada. Es muy importante dar ejemplo en la grada, promover el juego limpio, porque tus hijos te pueden ver y se deben controlar las emociones. No podemos comportarnos cómo si en eso nos fuera la vida. Muchos padres deberían modificar su manera de animar.

Marisol Nuevo Espín

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