Pilas de botón, cómo proceder si el niño se traga una

Las pilas de botón son un peligro para los más pequeños
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Por muy seguro que sea un hogar, la curiosidad de un niño no se puede coartar. Estas ganas de aventuras y de descubrir en sus primeros años hacen que investiguen hasta el último rincón y analicen lo que se van encontrando. Una de las formas que tienen de saber qué tienen ante ellos es llevarse algunos objetos a la boca.

En algunos casos llevarse dichos objetos a la boca es un gran peligro. Especialmente las cosas que tienen poco tamaño son muy riesgosas ya que existe el peligro de atragantamiento. Pero en otros casos como los de las pilas de botón no sólo hay que preocuparse por la asfixia, también hay que tener en cuenta la posibilidad de intoxicación por los componentes de estos artículos.

Objeto cotidiano

Las pilas de botón son un objeto muy habitual en nuestros hogares. Relojes, mandos a distancia, algunos dispositivos portátiles como los manos libres, etc. Además estos artículos suelen portar baterías de litio, las más peligrosas, ya que por su mayor tamaño quedan alojadas en el esófago en donde deglutidas por los menores haciendo que en pocas horas aparezcan quemaduras graves causadas por las reacciones químicas desencadenadas.

No solo estos dispositivos son los que incluyen pilas de botón. Hay muchos juguetes que portan estas baterías, de hecho la Asociación Española de Pediatría, AEP, estima que aproximadamente un 61,8% de los niños de seis años se tragan estos artículos aun cuando estaban bien alojadas en los objetos con los que jugaban.

Por desgracia los síntomas de que el niño se ha tragado una pila son muy difíciles de advertir. Esto unido a que en la mayoría de los casos los padres no presencian la ingesta de estas baterías hace que se tarde en diagnosticar qué es lo que está provocando el malestar en los más pequeños de la casa.

Prevenir, la mejor cura

Si no hay nada que sanar, no hay motivos para asustarse. Por ello hay que prevenir todos los riesgos que puedan hacer que un niño ingiera una pila. En primer lugar valorar si existe la posibilidad de comprar un juguete que no contenga estos productos y en caso de que los tenga, valorar que están bien sujetos y que no estén hechos de litio. También hay que vigilar que estos objetos no se hayan estropeado permitiendo que estas baterías queden sueltas.

Otros objetos de la casa como relojes, mandos a distancia, etc. que puedan portar pilas de botón, deben quedarse fuera del alcance de los niños. Lo mejor es colocarlos en cajones o en lugares altos, donde el menor no pueda verlos, para que la curiosidad no los lleve a destapar el alojamiento de estas baterías para llevárselas a la boca.

Una vez que se agoten estas pilas, hay que llevar tan pronto sea posible estos objetos usados a un contenedor de reciclaje correspondiente. Cada día que pasen en casa es un riesgo para el niño ya que están sueltas y existe más probabilidad de que el niño se las trague si las ve durante sus investigaciones.

Y si el niño se traga una pila

En caso de que el niño ingiera una de estas pilas de botón, hay que actuar con rapidez. En caso de que el menor actúe de forma extraña, es aconsejable revisar los juguetes que tiene a su alrededor y comprobar si todavía contienen las pilas de botón. En caso de que exista la probabilidad de que el menor se haya tragado una de estas baterías, se debe acudir a un médico para sacarla cuanto antes.

El primer paso es eliminar la pila del cuerpo del bebé y el segundo es valorar hasta qué punto se han producido daños. Una vez valorado este punto, será el especialista el que determine el mejor tratamiento para contrarrestar los efectos que hayan tenido estas baterías.

Damián Montero

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